Unión Fenosa tiene prácticamente cerrada una recomposición de su consejo de administración que recortará la presencia gallega en el máximo órgano de decisión de la tercera eléctrica española. La decisión se hará pública durante la junta general de accionistas convocada para el próximo día 23.
Las desinversiones realizadas en los últimos tres meses por el Banco Pastor y Caixa Galicia en Fenosa tendrán un reflejo directo en el nuevo reparto. Es ya seguro que Caixa Galicia perderá dos de sus tres asientos en el consejo de administración, mientras que el Pastor deberá renunciar a uno de sus dos puestos. Solo una de estas tres plazas se quedará en la comunidad gallega, ya que Caixanova añadirá un segundo consejero a su representación actual, que se limita al presidente de la entidad viguesa, Julio Fernández Gayoso.
Caja del Mediterráneo, propietaria del 5,15% de la eléctrica y segundo máximo accionistas tras ACS (que posee el 45,3% del capital), asumirá otro de los consejeros desgajados de la representación gallega. En liza está todavía el tercer puesto perdido por el capital gallego. Ayer, fuentes próximas a Unión Fenosa no garantizaron que Caixanova (dueña del 5,02% de las acciones, tras adquirir este año un 0,089% del capital por 12,07 millones de euros) esté en disposición de optar al que se convertiría en su tercer sillón en el consejo. Sin embargo, esta es una de las posibilidades en juego, sobre todo después de la reciente entrevista del presidente de Unión Fenosa, Pedro López Jiménez, con el máximo responsable de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, un encuentro en el que la eléctrica anunció que optará a la adjudicación de 900 megavatios eólicos en el concurso abierto por la Consellería de Industria (lo que significaría hacerse con un 20% del mercado autonómico de aerogeneradores). López Jiménez apeló entonces a la «identidad gallega» de Fenosa, que controla algo más del 90% del mercado de distribución eléctrica en la región, y anunció que en julio se celebrará en Vigo el consejo de administración de la firma, una cita para la que seguramente la representación gallega ya habrá sufrido el citado recorte.
Se da también como seguro que tanto Caixa Galicia como el Banco Pastor mantendrán las dos vicepresidencias que ostentan en la actualidad dentro del máximo órgano ejecutivo de Fenosa, la ocupada por el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, y la que mantiene el presidente del consejo del Pastor, José María Arias.
De esta forma, el Pastor dejaría fuera del consejo de Unión Fenosa a Alfonso Porras, que también es consejero del banco. Mientras que Caixa Galicia forzaría la salida de Juan Carlos Rodríguez Cebrián y José Terceiro, ambos consejeros de CXG.
Caixa Galicia llegó a controlar el 10% del capital de Unión Fenosa. Pero este año ha ido reduciendo su participación hasta el 3,5%, en dos operaciones finalizadas el pasado marzo, mediante las cuales la entidad se embolsó 878 millones de euros.
El Pastor vendió el pasado enero un último paquete (del 1,14%) que dejó su participación en el actual 1,86%. La operación reportó 111 millones de euros y no afectó al 0,80% de Unión Fenosa en poder de la Fundación Pedro Barrié de la Maza.
La eléctrica controlada por ACS todavía mantiene en su consejo de administración a otro gallego, el naviero Fernando Fernández Tapias, aunque con carácter independiente.
Una historia de 55 años
Fuerzas Eléctricas del Noroeste (Fenosa) fue fundada en Vigo por el industrial coruñés Pedro Barrié de la Maza en 1943, pero la empresa tuvo su sede en A Coruña desde sus comienzos. Hasta 1982, la firma estuvo principalmente participada por la familia Barrié y el Banco Pastor. En 1983 se fusionó con Unión Eléctrica Madrileña y la sede social se trasladó a Madrid. Durante la presidencia de Victoriano Reinoso, entre los años 2001 y 2002, las dos grandes cajas gallegas entran en el capital de la firma y aumentan su participación (Caixa Galicia llegó a tener un 10%). La toma de control de Florentino Pérez, a través de ACS, redujo otra participación gallega, la de Manuel Jove, que se desprendió de su 4,8% por 600 millones de euros.
Ahora, el actual interés de la francesa EDF por entrar en el mercado español, y de ACS por controlar Iberdrola, sitúan de nuevo a Unión Fenosa como la gran moneda de cambio del enrevesado escenario eléctrico.