Bruselas obliga a cuatro marcas de coches a revelar datos técnicos

Juan Oliver

ECONOMÍA

15 sep 2007 . Actualizado a las 02:10 h.

La Comisión Europea acordó ayer obligar a cuatro fabricantes de automóviles, Fiat, General Motors, Daymler Chrysler y Toyota, a seguir los pasos de otros competidores y hacer pública en Internet, y accesible por tanto a todos los talleres independientes de la Union Europea, la información técnica necesaria para reparar los vehículos de sus marcas, que las compañías reservaban hasta ahora a sus concesionarios oficiales. Bruselas estima que los establecimientos de mecánica independientes ofertan a sus clientes precios hasta un 50% más bajos que los concesionarios oficiales (en España la rebaja ronda el 30%), pero advierte de que si los fabricantes no les proporcionan una información correcta y actualizada, y dada la creciente complejidad técnica en la mecánica de los automóviles, las reparaciones pueden poner en peligro la seguridad de los conductores y provocar que los vehículos que circulan por Europa sean más contaminantes. Competir «Con esta medida damos una solución específica a los problemas de los talleres, que podrían ver mermada su capacidad para competir con los concesionarios si no disponen de la información que precisan», aseguró ayer en un comunicado la comisaria de Competencia, la holandesa Neelie Kroes. Su portavoz, el británico Jonathan Todd, añadió que la decisión es obligatoria desde el mismo día de su anuncio, es decir, desde ayer, y que implica que las marcas afectadas por ella deberán suministrar a los talleres independientes todos sus protocolos técnicos de reparación «en los mismos términos y condiciones» que a sus propios servicios oficiales. Si no lo hacen, Bruselas advierte de que puede sancionarles con multas multimillonarias, que según la legislación comunitaria pueden alcanzar hasta el 10% de su facturación anual. Investigación La decisión de la Comisión Europea es el fruto de una larga y exhaustiva investigación que sus técnicos iniciaron hace dos años, tras advertir que varios fabricantes mantenían en secreto algunos datos fundamentales sobre los requisitos y técnicas necesarias para reparar sus modelos, una información que sólo proporcionaban a sus concesionarios y franquicias. Éstos se veían beneficiados así por una práctica que Bruselas considera anticompetitiva y contraria a las normas de libre mercado de la Unión. El departamento de Neelie Kroes asegura que las cuatro marcas implicadas han aceptado acatar la medida. Formalmente, el mandato de la Comisión se basa en cuatro puntos. Primero, define qué datos deben ser considerados información técnica y garantiza que los talleres independientes no puedan ser discriminados para acceder a ellos. Segundo, admite que los fabricantes mantengan en secreto determinadas informaciones relacionadas con los dispositivos antirrobo y los sistemas electrónicos de los vehículos, pero siempre y cuando se garantice que la carencia de esos datos no impiden a los mecánicos ajenos a las marcas realizar aquellas reparaciones que no estén directamente relacionadas con ellos. En tercer lugar, Bruselas establece que los fabricantes sólo podrán cobrar por esa información un precio justo y adecuado al uso concreto que se haga de ella, y que se facturará por horas de conexión a la página de Internet en la que se haga pública. Finalmente, se detalla un sistema de arbitraje para garantizar una rápida solución de los litigios que puedan surgir entre talleres y marcas.