Uno de los accionistas, Jorge Borrajo, indicó que durante la mañana de ayer había solicitado las cuentas del club en el Registro Mercantil. Las más recientes que le pudieron entregar se remontan al ejercicio del 2005-2006, por lo que aprovechó su asistencia a la junta de accionistas para preguntar por qué el club no presentaba las cuentas en el registro.
El asesor jurídico, Miguel Taboada, le respondió que no era él quien debía dar respuesta a ese punto. «Yo soy letrado asesor en esta junta, no asesor del Deportivo», indicó. Pero ninguno de los miembros del consejo de administración presentes recogió el testigo tras la aclaración del abogado, y los socios presentes se quedaron sin saber por qué el Deportivo no ha presentado las cuentas en el Registro Mercantil desde hace cinco años.
Sin noticias de los acreedores
Pero no fue la única pregunta que quedó sin respuesta en la noche de ayer. El mismo accionista se interesó por los acreedores de una de las partidas (12 millones) en las cuentas, pero abandonó el colegio Santa María del Mar sin saber los acreedores de dicha suma.
Solo unos minutos antes, Jorge Borrajo evaluó la deuda del Deportivo, que cuantificó en «alrededor de unos cien millones de euros». «¿Cómo cree el consejo de administración que puede pagar esto y en cuánto tiempo?», indicó. Antes de recibir respuesta, el propio accionista evaluó que «con una media de beneficios anuales de 9.623 euros», el Deportivo podría abonar la totalidad de su deuda en 230 años. «No me gustaría ser un acreedor del Deportivo, porque no podría dormir». Lendoiro le señaló que «unha das posibilidades de recortar débeda é coa amortización de xogadores, así como amortizacións bancarias e tamén inmobiliarias».