El presidente del Comité Gallego de Entrenadores, Luis Arias, era ayer un hombre feliz al término del primer congreso internacional de la Federación Gallega de Fútbol. Su rostro reflejaba la tensión del momento, pero al mismo tiempo la alegría después de todo el trabajo realizado a lo largo de estos cinco últimos meses.
-El congreso, todo un éxito.
-Sí. Hace cinco meses, cuando empezamos esta nueva aventura al frente del Comité Gallego de Entrenadores, no sabíamos la demanda real que podría existir haciendo un evento así. Y nos sorprendió bastante. Cuando faltaban diez días, vimos que llevábamos 360 inscritos y que teníamos que cerrar porque con los invitados ya alcanzábamos los 421. La pena es que quedó muchísima gente fuera, pero el problema es el espacio.
-Difícil superar el nivel de esta edición.
-No. Cuando empezamos con la idea también iba a venir Paulo Bento y nos pidió muchas disculpas, así como Ginés Menéndez, que por un problema de garganta tampoco pudo venir, pero ya nos prometió que a partir de enero, en charlas que vamos a dar por toda Galicia, va a venir alguna. También Míchel, por la enfermedad de su padre, tampoco pudo venir, pero ya se puso a nuestra disposición para cuando se arregle el problema. Pero bueno, hay que darle las gracias a todos los ponentes porque hicieron un esfuerzo importante.
-Se ve que este comité empieza a trabajar.
-Yo creo que sí. Cuando cogí esto, para mí era un reto. Siempre dije que podían hacerse cosas. Aunque estoy liado con otras cosas, dije: reúno un buen equipo, todos ponemos interés y a la vista está el resultado. Esto es querer hacer las cosas. Luego hay que tener contactos y saber gestionar, pero con esta junta directiva todo es más fácil.
-¿El próximo reto?
-De entrada es dar charlas por toda Galicia, que ya tenemos previstas algunas.