La historia de los partidos de la máxima rivalidad gallega nos la vino contando estos días La Voz de Galicia, hasta hoy mismo, rejuveneciendo a los más viejos testigos de estos Deportivo-Celta, a lo largo del siglo pasado y también del actual, con tanto detalle que puede decirse que solo falta el resultado del que se jugará esta noche. Es un partido esperado con tanta ansiedad que, en un intento por disimular el temor por la suerte de su equipo, ese seguidor insiste en mostrarse seguro ante sus rivales, en un comportamiento habitual, porque lo contrario llevaría al hincha a caer en un preocupante estado de inquietud. Lo cierto es que unos y otros, hoy mismo, se muestran valientes. ¡Faltaría más!
En un Deportivo-Celta, o viceversa, si el escenario es Balaídos, una parte de los seguidores nunca pueden evitar vivir con ansiedad las horas previas. Después, cuando el partido se inclina del lado contrario, ese seguidor sale del campo lamentando que falte tanto tiempo para la vuelta, en donde el derrotado de hoy confía en el desquite.
El fútbol es así, desde siempre.