Borja Oubiña hizo ayer un llamamiento para que toda la gente del fútbol acepte que hay que adaptarse a la difícil situación económica, porque «se está viendo castigado, igual que otros deportes, y todos tenemos que apretarnos el cinturón».
Opina que no se puede gastar más de lo que se genera, porque esto lleva a situaciones desagradables en las que no se paga lo que estaba firmado: «A ver si entre todos le damos un sentido a todo esto y que no se hagan las barbaridades del pasado». Va más allá y señala que «hay clubes que éticamente compiten de manera ilegal, ya que deberían adaptarse a los ingresos que generan y muchos no lo están cumpliendo».
Asume que «los sueldos están bajando mucho, es lo normal» y destaca que cada vez es más difícil para un futbolista, incluso libre, encontrar equipo porque «al no haber dinero, los clubes tiran de cantera y cada vez hay más jugadores».