l exdelantero internacional Giuseppe Signori está bajo arresto domiciliario y otras 15 personas están detenidas.
04 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La sombra del crimen organizado se cierne sobre el escándalo de arreglo de partidos por apuestas en Italia. Un investigador de Cremona, desde donde se está coordinando la operación a escala nacional, apareció ayer en los medios locales diciendo: «El crimen organizado al máximo nivel podría estar detrás de la trama» que involucra a futbolistas retirados y en activo, propietarios de agencias de apuestas y apostadores.
El exdelantero internacional Giuseppe Signori está bajo arresto domiciliario y otras 15 personas están detenidas, mientras que el también futbolista retirado Stefano Bettarini y el capitán del Atalanta, Cristiano Doni, están siendo investigados junto a otras 30 personas. En la trama había una red de intermediarios que contactaba con jugadores, que recibían dinero por obtener un resultado determinado en la cancha. Se repartían 400.000 euros entre los futbolistas por arreglar un partido de la Serie A, 120.000 euros por uno de la Serie B y 50.000 euros para los de categorías inferiores. «El origen del dinero apostado es desconocido, pero es demasiado como para pensar que se trate de lavado de dinero», citan a los investigadores los diarios italianos.
Fiscales de la ciudad sureña de Bari estaban ya investigando a mafias locales, que parecían haber apostado masivamente en partidos con dinero procedente del tráfico de drogas. Se espera conocer más detalles de Antonio Bellavista, jugador del Bari ya retirado, y del portero del Benevento Marco Paoloni, ambos en la cárcel de Cremona.
Paoloni es sospechoso de haber puesto un tranquilizante en las botellas de agua de sus compañeros cuando estaba en el Cremonese, que aún así ganó por 2-0 contra el Paganese en noviembre. El propio Cremonese alertó a las autoridades cuando cinco de sus futbolistas se sintieron mal después del encuentro.
Paolini aparece también involucrado en el fracasado intento de arreglar el partido de la Serie A entre Inter de Milán y Lecce que los nerazzurri ganaron por 1-0 el 20 de marzo. Signori y otros apostaron 150.000 euros a que el Inter ganaría por tres goles y pagaron a Paoloni para que arreglara el partido. En una de las miles de llamadas telefónicas interceptadas, una persona amenazó a Paoloni después del partido y reclamó que devolviese 13.000 euros.
Al menos 18 partidos jugados en la temporada 2010-11 están siendo investigados. Los choques de la Serie A Brescia-Bologna, Milan-Chievo y Genoa-Roma están mencionados en las llamadas junto a partidos de la Serie B.