Juane pide la nulidad de las vacaciones ya disfrutadas

xabi otero PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El Pontevedra, a través de su abogado, mostró su disposición a arreglar el error con los 21 días de descanso consecutivo

03 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El juicio de los jugadores del Pontevedra contra el club, por la polémica de las vacaciones, quedó ayer visto para sentencia. Las cartas quedaron boca arriba en la sala y la jueza tratará de tomar una decisión en el menor plazo posible para no perjudicar a ninguna de las partes.

Miguel Juane, abogado de los futbolistas, tildó de «represalia y castigo», la medida adoptada por el presidente, Mauricio Rodríguez, de quitarles la mitad de sus días de descanso retribuido, porque «los jugadores no quisieron renunciar al salario y las vacaciones a las que tienen derecho». A continuación, pidió veladamente la anulación del período vacacional disfrutado por sus defendidos entre el 18 de mayo y ayer.

El letrado alegó que en realidad no se trataba de un período de descanso, dado que había sido impuesto por el club. «No fueron negociadas y, tanto el convenio de los futbolistas como el Real Decreto 1.006, establecen que los futbolistas deben disfrutar de 30 días continuados cuando no hay acuerdo entre las partes», defendió.

«La forma de comunicarlo tampoco fue la correcta porque todo lo que no se estipula en las dos normativas anteriores queda a expensas del Estatuto de los Trabajadores, que establece que se debe avisar de las fechas de vacaciones con dos meses de antelación», recalcó.

Para apoyar su alegato apuntó que «los jugadores enviaron un burofax al club firmado por dos de los representantes de la plantilla, Sergio Castaño e Iban Espadas, haciendo constar que no estaban de acuerdo con las vacaciones establecidas por el presidente y que no disponían de instalaciones ni técnicos para entrenar».

Además, defendió que «ningún club hace eso. Todos los equipos se van de vacaciones al acabar la temporada, excepto los jugadores que tienen compromisos con sus respectivas selecciones nacionales. El Pontevedra quiere ser pionero en ese sentido llevando a cabo una represalia con una actuación fuera de toda lógica y sentido, vulnerando el derecho de los futbolistas».

La respuesta del abogado del Pontevedra fue inmediata. Tino Iglesias apuntó que «la plantilla lleva disfrutando de sus vacaciones desde el 18 de mayo, pero no son impuestas por el club porque todos los jugadores querían irse de vacaciones cuanto antes, 48 horas después de que se consumara el descenso».

Los jugadores se querían ir

Cimentó su argumentación aportando que los futbolistas estaban incómodos en la ciudad después del desastre de la caída a Tercera División y querían hacer las maletas de inmediato. Y recordó que «el jugador Iban Espadas» había recibido amenazas. «Ellos querían marcharse y no volver, cobrando todo hasta el 30 de junio. Y no es cierto que se les amenazase, sino que a los que querían irse se les ofreció la posibilidad de arreglar [su salida]», explicó Tino Iglesias.