El factor campo no es decisivo históricamente en la promoción

j. v. VIGO / LA VOZ

VIGO

25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En el vestuario celeste no hay una voz de consenso sobre sus preferencias de cara a la promoción de ascenso que va a disputar el equipo vigués. Unos jugadores tiene claro que prefieren disputar el partido de vuelta en casa, si puede ser en las dos eliminatorias, porque jugar con Balaídos lleno sería una ventaja. Otros dicen que les da igual, amparándose en que la temporada ha sido nefasta en casa y brillante a domicilio.

Los precedentes de eliminatoria de promoción entre Primera y Segunda División demuestran que históricamente no es decisivo el factor campo. Se han disputado un total de 43 enfrentamientos de promoción a doble partido. En 24 acabó venciendo el equipo que disputaba el encuentro de vuelta fuera de casa, mientras que solo en 19 el triunfador fue el jugaba en su campo el duelo definitivo.

Todos estos precedentes enfrentaban a equipos de Primera División ante rivales de Segunda. Los primeros se jugaban mantener la categoría y los segundos arrebatarles esa plaza. Era un sistema que se utilizó entre los años 1959 a 1968 y posteriormente de 1989 a 1999. Nunca ha habido eliminatorias entre clubes de Segunda División como habrá esta temporada.

En la campaña 1998/99 hubo dos eliminatorias y en ambas ganaron los equipos que jugaban la vuelta en casa. El Rayo superó al Extremadura, aunque el factor campo no había resultado decisivo pues los madrileños ya habían conseguido ganar por 0-2 en campo extremeño. Lo mismo ocurrió con el Sevilla ante el Villarreal con 0-2 en campo de los amarillos y 1-0 en el Pizjuán.

El año anterior, en cambio, ganaron los dos equipos que jugaban la vuelta fuera. El Villarreal, tras empatar a cero en el Madrigal, logró empatar a un gol en el campo del Compostela y ascendió. El Oviedo hizo valer la goleada por 3-0 de la ida, para superar a un Las Palmas al que no le llegó el 3-1 de la vuelta.

Normalmente hace falta un buen resultado en la ida, si se quiere afrontar la vuelta a domicilio con bastantes garantías, pero no siempre es así. Incluso ha habido casos extraños, como el que protagonizaron el Salamanca y el Albacete en 1995. Los charros perdieron El Helmántico en la ida por 0-2, por lo que todo apuntaba a que poco podrían hacer en la vuelta. Sin embargo el Salamanca, que era el equipo de Segunda, dio la sorpresa al vencer en Albacete por 0-5 y darle la vuelta. Quizás por todo esto para el Celta no es prioridad ser tercero la liga.