Setenta aficionados, la mayor parte de ellos de la peña Jonathan Antúnez Atenea, se desplazaron desde Vigo a la ciudad deportiva del Rayo Vallecano
17 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La salvación del Coruxo en Segunda B tuvo todos los ingredientes de sufrimiento que se esperaban hace poco más de un año cuando logró el ascenso en tierras manchegas. Al cuadro vigués le salvó el golaveraje de jugar una dramática promoción. Esa lectura final no empaña lo que ha sido una brillante temporada en la que siempre rindió por encima de sus posibilidades, y en la que ha visto como otros dos clubes gallegos cogían el camino de Tercera.
En el campo número cinco de la ciudad deportiva del Rayo Vallecano, el club vigués vivió un momento tanto tenso como feliz en su desenlace. Setenta aficionados del Coruxo, la mayor parte de ellos de la peña Jonathan Antúnez Atenea, se desplazaron desde Vigo. Allí se encontraron con otros. Por ejemplo, la afición del Leganés, otra formación de la Segunda División B, que mantiene un vínculo de unión con la viguesa. También personas que residen de forma habitual en Madrid y se acercaron para presenciar el choque.
Los aficionados tuvieron que ubicarse en la única grada existente. Soportaron el sol, el fuerte calor y padecieron con su equipo. Sufrieron con el dominio del Rayo, se sobresaltaron cuando Aitor salvó un gol seguro en la portería viguesa y elevaron a Alberto, el portero, a la categoría de héroe con sus intervenciones. Pero llegó el gol en contra y comenzó la angustia.
La radio y los teléfonos móviles se convirtieron en imprescindibles. Las caras mostraban la tensión del momento. Pero una vez conocida las buenas noticias, se desató la euforia. El objetivo estaba logrado. El vestuario explotó celebrando un momento soñado casi tanto como el de la pasada campaña.
Mientras, Pereiro marcaba
Lejos de allí, en el campo de Fragoselo, Óscar Pereiro regresaba de su participación en la Titan Desert para ayudar al Coruxo. El filial pelea por eludir el descenso, y el ex campeón del Tour, logró dos goles que le dieron a su equipo la victoria por 4-3 ante el San Miguel. El primer equipo se salvó, y quien sabe si el milagro se obrará también en el filial.