«Nos amputaron las piernas»

Redacción digital

DEPORTES

Tito Ramallo, entrenador del Fabril, se queja amárgamente del arbitraje sufrido en Guadalajara, donde el filial coruñés descendió a Tercera.

17 may 2011 . Actualizado a las 13:12 h.

Dará que hablar. El arbitraje de David Conejo Rodríguez en el Guadalajara 2-Deportivo B 1 (derrota que envió al filial coruñés a Tercera división) fue muy polémico y la herida tardará en cerrar. Un penalti inexistente que se saldó con dos expulsiones en el Fabril cercenó el partido. Tito Ramallo, entrenador blanquiazul, no se cortó en declaraciones realizadas a Radiovoz.

«La sensación con la que nos fuimos es la de robo. Nos frustró a todos y nos dejó el cuerpo mal. Sabíamos de la dificultad de puntuar o ganar en Guadalajara pero no esperábamos que nos amputaran las piernas como nos hicieron en esa jugada. No nos permitieron pelear y el equipo lo estaba hacinedo magníficamente», explicó Ramallo.

El partido comenzó muy bien para el Deportivo B, que se adelantó en el marcador. «Lo que nos hicieron no tiene nombre. Empezamos muy bien, un gol anulado, un tiro al larguero, nos pusimos por delante...», lamentó Ramallo, que criticó el acta del colegiado, donde se recogieron insultos de Juan Carlos y de Raúl, ambos expulsados. «Lo que tiene que poner en el acta es lo que le dice a Raúl, que no va a jugar en mucho tiempo, o las amenazas a Dani diciéndole 'Tócame, tocame, pégame, pégame'», asegura Ramllo que le dijo Conejo Rodríguez a los futbolistas del Fabril.

«Puedes entender un error de apreciación, pero no inventarte un penalti, una jugada en la que ningún futbolista nuestro toca al contrario. Expulsó a dos como pudo haber expulsado a tres. Le enseña la roja a Juan Carlos a sabiendas de lo que nos estaba haciendo, con la situación tan dramática de lo que nos estábamos jugando. Apuntó al más débil, espero que este tipo de colegiados no arbitre a categorías superiores», expuso el entrenador del Fabril.

«Él no ve la famosa jugada. Tiene que sacar la cabeza por la línea de visión de un jugador, se lo dice el juez de línea... Cuando el Fabril estaba por delante, el equipo estaba muy entero, el árbitro te defenestra con la situación que se inventa y provoca que nos descentremos, que un grupo de gente joven pierda el sitio y se quede llorando de impotencia», añadió Ramallo.