El Ciudad Real pasa por encima del Granollers

vigo / efe

DEPORTES

El Ciudad Real se clasificó para la final de la Copa del Rey después de ganar con claridad a un Fraikin Granollers (33-40) que pagó muy caro su mal inicio de partido. Los de Talant Dujshebaev lucharán contra el Valladolid por el único título que se le ha resistido en los últimos dos años.

Manolo Cadenas había advertido de que para tener alguna opción de derrotar al Ciudad Real sería clave que el meta sueco Fredrik Ohlander tuviese su día y que su rival no rompiese el choque en los primeros minutos.

Pero ninguna de las dos cosas se cumplió. El atasco monumental del Granollers ante el 5-1 manchego y la escasa aportación de Ohlander (19% en paradas) permitió al Ciudad Real allanar su camino hacia la final con un contundente parcial 2-10.

Las paradas de un inconmensurable Arpad Sterbik y el lanzamiento exterior del cañonero macedonio Kiril Lazarov convirtieron el choque en un paseo para el Ciudad Real, que finalmente no pudo contar con los internacionales Chema Rodríguez y García Parrondo.

En el arranque del segundo tiempo, el Ciudad Real volvió a meter su sexta marcha y eso le bastó para descoser a un Granollers muy blando en defensa. Las paradas del internacional Joseja Hombrados y los goles de los zurdos Lazarov y Abalo (20 entre ambos) hicieron el resto.

Parciales: 1-3, 2-6, 4-11, 7-14, 9-16, 14-18 (descanso); 16-23, 19-26, 23-28, 26-34, 29-36 y 33-40.

Árbitros: Pastor Gamón y García Fernández (colegio catalán).

Excluyeron a Ferrer, Nenadic, y Antonio García por parte del Granollers, y a Isaías Guardiola, Viran Morros y Jukiewicz por parte del Ciudad Real.

Ohlander, Nikcevic (7), García (1), Grundsten (4), Ferrer (3), Campos (2) y Svitlica (4); Pérez, Puig (2), Malasinskas (7), Raigal, Nenadic (3), Blanxart.

Sterbik, Abalo (8), Guardiola (1), Morros (2), Davis (2), Jukiewicz (2) y Cañellas (4); Hombrados, Lazarov (12), Aguinalgalde (2), Entrerríos (4), Källman y Shevelev (3).