Centro del campo con tres pivotes y Xisco como único delantero

a coruña / la voz

DEPORTES

El Dépor cambiará de apariencia para encontrar por fin una versión plausible fuera de casa, donde sus comparecencias dejan mucho que desear. Decidido a reforzar el centro del campo para robar el balón a un rival que impone un fuerte ritmo de juego, Lotina pergeñó un esquema 4-1-4-1 en el que solo la retaguardia parece inamovible. La línea defensiva formada por Laure, Lopo, Colotto y Manuel Pablo tendrá esta vez por delante un único mediocentro, Rubén Pérez. Encargado de robar el balón al rival y elaborar el juego propio, incluso se destacó frente al Mallorca como la primera referencia ofensiva de su equipo con varias asistencias y llegadas al área rival.

El sevillano pasará la escoba a una línea de cuatro que en el eje contará con dos nuevos mediocentros, con toda probabilidad Juan Rodríguez y Antonio Tomás. En su regreso a La Rosaleda, el malagueño tratará de aprovechar su llegada al área rival, mientras Tomás, que regresaría al once, portará la brújula del juego deportivista.

En las bandas se situarán Guardado y Lassad. El zurdo mexicano jugaría a banda cambiada, es decir como en la segunda parte del pasado domingo: por la derecha. Se primaría así su remate directo a portería y su capacidad de trabajo para frenar las apariciones por sorpresa de Eliseu, uno de los principales peligros del Málaga, antes que sus centros.

Lassad, el segundo delantero del once, partiría desde la izquierda, aunque se espera más de su descaro en ataque que de sus ayudas a Manuel Pablo. Marcó el gol de la victoria sobre el Mallorca y aspira a cerrar con buen sabor de boca la temporada. En su segundo partido consecutivo como titular, Xisco volverá a buscar el gol tras haberse estrenado en Riazor.

Con la plantilla al completo Lotina guardará en el banquillo un arsenal de opciones: jugadores de bregados en mil batallas (Valerón y Riki), capaces de revolucionar un partido (Pablo Álvarez y Adrián), o nuevas gotas de calidad (Juan Domínguez).