Sangre sudor y lágrimas es lo que está necesitando el Montañeros para sacar adelante cada partido. Ayer lo escenificó a la perfección Raúl García Lozano (Oviedo, 1980), central del conjunto blanco que tuvo que sacar su mayor profesionalidad para acabar el partido siendo uno de los destacados.
El espigado zaguero del Montañeros tuvo que hacer frente al infortunio que le acompañó en los primeros compases. Marcó el gol del Vecindario en propia meta y además le abrieron la cabeza en un choque con un rival.
El zaguero asturiano llenó la camiseta de sangre, de ahí que acabase la primera mitad jugando con el dorsal 13 cuando había comenzado el partido con el 4. El Montañeros solo tenía un juego de camisetas pero el colegiado autorizó el camino. Lozano sacó toda la casta para finalizar el partido con un aparatoso vendaje en la cabeza