El Azkar dice adiós a la Copa del Rey tras ser vapuleado por el Barcelona
23 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Partido de ida de la Copa del Rey, y las aspiraciones del Azkar se quedaron ayer en Lugo. Tropezó con un Barcelona muy superior, que sentenció con oficio y goles. Decepcionó el conjunto lucense, como encogido, poco batallador, algo insólito, ante los catalanes.
El Azkar hizo un llamamiento a la afición, y esta respondió. Ambiente de gala, quizás la mejor entrada de la temporada para tratar de llevar en volandas al equipo, enfrentado a una de sus más complicadas encrucijadas. En el otro lado de la cancha, la mejor plantilla de la Liga. Para más inri, salió con la firme intención de dejarlo muy claro. Poco se iba a parecer el duelo al último de Liga.
Desde el principio, un verde Barcelona (por el color de su camiseta) quiso demostrar su jerarquía. Basado en un inexpugnable entramado defensivo, el equipo de Marc Carmona se comportaba como una roca, sin fisuras. Sin huecos por los que entrasen los jugadores del Azkar, incapaces de dar más de dos pases seguidos con vocación ofensiva. Su primera línea de presión parecía un cartel de prohibido pasar. En la primera mitad, los lucenses sólo tiraron en tres ocasiones entre los tres palos, y para la primera ya habían pasado 15 minutos de juego. Cristian, el meta visitante, tenía ante sí una noche plácida. Tanto, que el primer gol de los pronistas, que acortaba distancias (1-2), llegaba en un despeje de Óscar Iglesias que se colaba en la portería sin que nadie lo impidiese. El bote ante las narices de Cristian lo dificultó.
Antes (lo reforzaría después), el Barcelona había demostrado su nivel, su facilidad para golear y aprovechar los errores locales. Para demoler sus aspiraciones de reacción y hacer de cada robo una ocasión de gol. Así marcarían Chico, Igor y Wilde.
Faltaba nervio en los lucenses. No era el Azkar agresivo de otras veces, ni en ataque, ni sobre todo en defensa. Y la calidad del Barcelona salía a relucir en cada instante. Cuando los catalanes se pusieron con 1-5, merced a dos grandes jugadas de equipo (culminadas por Chico y Fernandao), Bruno García quemó sus naves y puso portero jugador. Adri dio un pequeño impulso, al marcar al momento, pero fue un espejismo. El Barça esperó y sentenció.
Goles: 0-1, min 5, Chico. 0-2, min 16, Igor. 1-2, min 18, Óscar. 1-3, min 19, Wilde. 1-4, min 24, Chico. 1-5, min 26, Fernandao. 2-5, min 26, Adri. 2-6, min 33, Cristian. 2-7, min 35, Fernandao. 2-8, min 38, Wilde. 2-9 min 40, Saad (d.?p.)
Árbitros: Gallo Suárez y Velasco Martínez. Mostraron amarillas a Mimi, Adri y Miguel, por el Azkar.
Incidencias: Unos 1.500 espectadores en el Municipal.
Óscar, Mimi, Hugo, Adri y Matamoros -cinco inicial-; Genaro, Guerra, Miguel, Iago Míguez y Antonio
Cristian, Chico, Javi Rodríguez, Saad y Wilde -cinco inicial-; Torras, Fernandao, Carlos, Sepe e Igor