El rector del Celta señala a los políticos como cómplices del endeudamiento
17 mar 2011 . Actualizado a las 14:24 h.Carlos Mouriño aboga por una nuevo plan de saneamiento del mundo del fútbol, pero bajo un estricto control del gobierno en donde los clubes estén obligados a satisfacer sus deudas con el fisco. En su alocución en la tribuna del Club Financiero de Vigo, el presidente del Celta no se cortó a la hora de apuntar que muchos empresarios habían llegado al fútbol sin poner en práctica los criterios empresariales y señaló a la clase política como cómplice del endeudamiento de los clubes de fútbol.
«Empresarios contrastados que antepusieron al criterio empresarial los éxitos deportivos». Mouriño Atanes habla de paradoja a la hora de establecer un denominador común de los empresarios en el mundo del fútbol: «Empresarios contrastados, muchos de ellos con empresas prósperas, que antepusieron al criterio empresarial la consecución de éxitos deportivos sin detenerse a evaluar de manera rigurosa el coste que podía tener dicho éxito».
De 172 en 1999 a 3.500 millones en el 2008. Cuando se había creado la Ley de sociedades anónimas (año 1999) al tiempo que comenzó a funcionar un plan de saneamiento «la deuda de los equipos profesionales era de 172 millones y al cierre del ejercicio económico del 2008 la deuda ascendía a 3.500 millones de euros», preguntándose en base a estos datos si los equipos habían funcionado como empresa durante estos años y utilizando a la famosa muñeca barbie para poner un símil. «Se creó con la mejor intención una gran barbie, muñeca preciosa y estilizada, que resultó ser inerte e inmóvil».
Utilizar los ingresos propios del fútbol para pagar la deuda. Mouriño pide en primer lugar política severa y austeridad en el gasto, para a continuación proponer un nuevo plan de saneamiento a través de los ingresos propios del fútbol y con un riguroso control gubernamental derivado de la centralización de los derechos de televisión en donde «se descontaría el importe proporcional que ese club o SAD debiese». Además, el importe solo se abonaría cuando los clubes estuviesen al corriente de los pagos al erario público, deudas entre clubes y con jugadores.
Ninguna acción contra el fútbol de ningún gobierno. ¿Alguien se imagina que el sector pesquero, de la construcción o el naval deban más de 3.500 millones, muchos de ellos al Estado, y no ocurra nada?, se pregunta antes de afirmar que «la realidad es que ningún gobierno nunca ha iniciado una acción contra algún club por las deudas con la Agencia Tributaria o la Seguridad Social, por la vertiente del deporte, que no solo se mezcla con el mundo empresarial (...) sino también como un factor exógeno, político». Considera que la situación ha producido una «bola de nieve que sin medidas drásticas tendrá difícil solución».