El nuevo Alcázar, de la mano de Xavi García, transita por la LEB por los mismos derroteros que con su antecesor y tocayo Juárez. Con uno de los presupuestos más modestos, lucha por eludir el descenso directo y, si pudiese, el play out, cosa que a día de hoy tiene prácticamente imposible. Cada partido es para ellos una final, lo mismo que para nuestro Breo, puesto que en esa carrera por llegar a la noven plaza todos los encuentros se han convertido en esenciales.
Deberá el Breogán saber el partido que juega, puesto que la pista de Alcázar es pequeña y la gente está muy cerca del parqué; aprieta a los árbitros, al rival, ... Sin duda, será una buena prueba para los nuestros, que, además de ganar, sumarían tres victorias consecutivas, algo que hasta el momento aún no han conseguido. Con lo cual, y esperando por otros resultados, nos podría acercar a los tan ansiados play offs.
Duelo en la pintura
La gran batalla quizás se planteará en el juego interior, donde Hicks, Amador, Arteaga y Brown deberán pelear con un Adepal que si algo posee es kilos y experiencia dentro de la zona. El juego exterior breoganista debe imponerse al del Alcázar, ya que posee puntos más sólidos y definitorios que el rival.