Ramón Fontán sancionado reafirmaba ayer su malestar, rechazando el argumento esgrimido para su castigo
10 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ramón Fontán experimentó ayer el efecto radar. Como el conductor cazado por el flash furtivo en su despreocupada circulación por el asfalto, el delegado del Juventud Cambados recibió la notificación de un castigo descontado desde el mismo instante del destello en el retrovisor.
El Comité Territorial de Competición y Disciplina de la Preferente Autonómica acordó en su reunión semanal sancionar con un partido de suspensión a Ramón Fontán. El mismo que el pasado domingo tuvo que presenciar el derbi arousano entre el Céltiga y su equipo desde la grada del Salvador Otero de A Illa de Arousa al negarse el colegiado del encuentro, el vigués Vázquez Martínez, a que el delegado cambadés se sentase en el banquillo visitante disfrazado de medio cuerpo con una chaqueta y una gorra de la Guardia Civil en domingo de carnaval.
Competición remite la infracción penada al artículo 133.C del reglamento federativo por «dirigirse a los árbitros... con actitudes de menosprecio...».
El club recurrirá el castigo
No por esperada la sanción ha sentado mejor en el seno del Cambados. Su presidente, Ríchar Charlín, adelantó ayer que el club recurrirá la decisión, porque «a acta non reflicte o que pasou». Y lo que habría ocurrido es que «a través do delegado do Céltiga o colexiado mandou á grada o noso delegado. Non é certo que non exerceu as súas funcións, como pon o árbitro».
Por su parte, el sancionado reafirmaba ayer su malestar, rechazando el argumento esgrimido para su castigo. «O que máis me doe é que mintan na acta». Si hace falta «non teño ningún problema en facer un careo co árbitro», afirma Ramón Fontán.
el personaje ramón fontán