Rufino Regueira y Beatriz Gómez pasan tres semanas en Sierra Nevada para ganar resistencia
28 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Lo que para la mayoría de los mortales supondrían unas gratificantes vacaciones son el calvario anual de los dos deportistas más representativos de la natación gallega. Rufino Regueira y Beatriz Gómez han pasado los últimos 20 días en Sierra Nevada, preparando a 2.320 metros de altura el Campeonato de España Open, que se disputará a fin de mes en Madrid y que marcará su temporada. Esta es la prueba selectiva para conformar el equipo que representa a España en el Campeonato del Mundo que se celebrará en Shanghái el próximo verano, por lo que los dos se juegan ahí sus posibilidades.
Los dos nadadores gallegos, que participan en la concentración convocada por la federación española, vuelven hoy a Pontevedra (son miembros del grupo de entrenamiento del Centro Galego de Tecnificación Deportiva) después de haber totalizado 220 kilómetros en el agua y 40 horas de gimnasio durante su estancia en la nieve.
Fueron tres semanas de largas jornadas de trabajo, que comenzaban a las siete y media de la mañana y finalizaban a las ocho de la tarde, con solo dos horas y media de descanso en medio. Este fue su horario: 7.30 horas: Diana; 8.00: Desayuno; de 8.15 a 9.00: Trabajo de estabilidad lumbo-pélbica; de 9.00 a 11.30: Primera sesión de agua, entre 5 y 8 kilómetros; de 11.30 a 12.30: Primera sesión de gimnasio, con pesas o trabajo cardiovascular en cinta, bicicleta o remoergómetro; 13.00: Comida; de 16.30 a 19.00: Segunda sesión de agua; de 19.00 a 20.00: Segunda sesión de gimnasio, con estiramientos.
Cuatro semanas de efecto
Un duro trabajo con el objetivo de alcanzar un alto nivel de resistencia de cara al Campeonato de España. Ese es el motivo de que la concentración se haya realizado en estas fechas. Este trabajo en altura tiene unos efectos que duran cuatro semanas. Pasado este período no está probado que haya resultados. Y como el Open está a 4 semanas vista, los técnicos consideran que los deportistas llegarán a la cita en su mejor momento.
A mayores, aprovechando la presencia de la nieve, los deportistas se han tenido que someter a duras sesiones de crioterapia para recuperar los músculos.
Duro trabajo que, en el caso de Bea Gómez, se agravó al tener que compaginarlo con las horas de estudio. Un profesor enviado por la federación la ayudó con clases de apoyo. Y, por si fuera poco, la pontevedresa se vio perjudicada estos días por una otitis, pese a lo que siguió entrenándose.
Así transcurrieron tres semanas para las que los deportistas tuvieron que seguir un entrenamiento específico antes y que continuarán en los próximos días en Pontevedra.