Martin Kaymer evitó la euforia al asumir su nueva condición de líder del ránking mundial de golf. «Necesito algún tiempo para pensar en esto y digerirlo», explicó el jugador alemán. «Lo bueno es que la semana próxima no tengo ningún torneo. Quizás entonces esté en condiciones de percatarme de lo que he logrado», añadió.
Se trata del segundo jugador germano que lidera el ránking de golf. «Ser el segundo alemán número uno del mundo, suceder a Bernhard Langer, que era mi ídolo en la adolescencia, es una sensación muy especial», aseguró Kaymer, que compartió su éxito con las personas que lo rodean a lo largo de la temporada. «Estoy muy orgulloso. Para mí, para mi familia y para todos los que trabajan conmigo es un gran éxito», comentó el sábado tras lograr, de forma matemática, el liderato de la clasificación mundial.
Kaymer se mostró relajado pese al éxito. Ante las preguntas sobre si nunca se volvía loco, contestó: «Creo que es algo muy alemán. Fíjense en la manera de estar en el campo de Langer y verán que es muy parecida. Creo que es bueno para jugar al golf. A mí me ayuda a mantenerme calmado. Soy así, y me va bien de esta manera. Pero por supuesto que hago locuras y me emociono con algunas cosas», matizó.
«Espero que mi vida no cambie»
Kaymer, que siempre se tomó con calma la posibilidad de asumir el liderato del golf mundial, tampoco quiere que la nueva situación varíe sus rutinas. «Espero que mi vida no cambie ni un ápice. Quiero mucho mi vida tal como está. No me puedo imaginar una mejor. Tengo una familia fantástica, y eso es lo más importante para mí. ¿Por qué debería querer que eso cambie? Hay cosas más importantes que los torneos de golf. Naturalmente se trata de ganar. Pero solo se trata de golf», ya dijo Kaymer en una entrevista con la web golf.de en agosto tras hacerse con el Campeonato de la PGA, el primer título del Grand Slam de su carrera.