Trescientos euros por cada gol

JOSE VALENCIA FERROL / LA VOZ

DEPORTES

El sueldo del racinguista Pablo Rey depende de su acierto

16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Pablo Rey estuvo ayer de cumpleaños, ya tiene 26, y uno de sus regalos han sido los 600 euros que consiguió por marcarle dos goles al Ourense. Parece una bicoca, aunque no es así. El sueldo de Pablo Rey es uno de los más bajos de la plantilla, aunque sube por incentivos, goles y partidos jugados. Por cada gol que marca, el jugador recibe 300 euros.

Esta temporada es el jugador más determinante del equipo, ya que así lo reconoce hasta el mismo Luisito. Además de crear juego, con 12 tantos es el segundo realizador racinguista tras Felipe, que ha anotado un gol más. Sin embargo, Pablo Rey es uno de los futbolistas con peor contrato de la plantilla y no está, ni mucho menos, a la altura del resto de los jugadores que habitualmente forman parte del once inicial. Sus emolumentos se acercan más a los de los chavales del equipo.

Pablo Rey, Pabliño, cuando sube a las oficinas del club tiene un contrato leonino que solo lo sitúa a la altura de los mejores del equipo cuando todo le va bien. Esta temporada le va especialmente bien en el aspecto anotador, lleva 12 tantos, por lo que ha recibido por este concepto 3.600 euros.

Parece todo un incentivo, aunque el premio a su vez tiene una trampa, ya que en el caso de que Pablo Rey se lesione o Luisito no cuente con él, su sueldo se convierte en uno de los más pequeños de la plantilla.

Otros incentivos

Seguro que Pablo hubiera preferido menos incentivos y un suelo fijo más acorde a su nivel y papel en el equipo. Seguro que también le gustaría una prima por ascender o la renovación automática si juega un determinado número de partidos ,como tienen otros futbolistas.

Es el mal de los jugadores de la casa, a los que se mide por otro resero y siempre se les exige el doble o el triple de lo que se pide a otros. Al resto, cuando se les contrata y para que vengan, se abre la mano al límite

Pablo Rey no quiere hablar sobre este tema y asegura que nadie tiene porqué saber ni cuándo cobra ni cómo es su contrato. Sin embargo, sí lamenta su situación en el club: «Ya prefiero no subir a las oficinas, es que cada vez que voy por allí, salgo peor».

Pablo Rey es uno de los últimos talentos salidos de la cantera racinguista. Fue traspasado al Espanyol, con el que jugó en el equipo de juveniles y posteriormente también en el filial. También ha sido jugador del Narón, Negreira y Linares. Ahora vive su tercera etapa en el Racing.