El equipo de fútbol del Deportivo parece desvinculado del club, como si ambos fueran dos entes. Antes, en momentos delicados como el que en la actualidad vive el ambiente futbolístico coruñés, el presidente o secretario de la directiva blanquiazul asomaba en los medios con declaraciones encaminadas a tranquilizar a los socios y seguidores en general, recabando «una máxima colaboración desde los graderíos con el constante apoyo de aliento a los jugadores, dada la importancia que tiene el partido del domingo». Así era antes, cuando la afición y el equipo mantenían una relación más cercana.
Con el paso del tiempo todo cambia. También cambió en el Deportivo, en donde el técnico Lotina, cuya misión es la de entrenar y dirigir el equipo de futbolistas, ahora asume también responsabilidades de la directiva, dirigiéndose a la afición coruñesa en un novedoso doble papel de profesional del fútbol.
Lotina, interesado en seguir contando con el apoyo de los Blues, llega a calificar a este grupo de entusiastas seguidores que se ubican en la grada Maratón, como «el alma del Deportivo», calificativo que significa un bonito piropo para esos hinchas que no cesan en su aliento durante los partidos. Por fidelidad a la historia, dejar constancia que los Blues surgieron en tiempos de la democracia, hace más de un cuarto de siglo. Lo señalo en honor de los antiguos socios y seguidores de antes y de siempre, pendientes de las vicisitudes del Real Club Deportivo.