El Dépor se desmorona en Getafe

Pedro Barreiros Fotos

DEPORTES

Cuajó un paupérrimo partido frente a un rival que sacó provecho de sus numerosos errores

06 feb 2011 . Actualizado a las 15:05 h.

¡Madre mía! Cuando la herida abierta por el sonrojante tropezón de Zaragoza aún no se había curado, el Dépor se superó a sí mismo y sufrió en Getafe una derrota aún más humillante. Porque aunque, al menos, ayer tiró a la portería rival en no menos de cuatro ocasiones durante la primera parte, se retiró a los vestuarios tras una soberana paliza y con el partido completamente perdido. Esta vez las razones hay que buscarlas en una defensa de blandiblú, tan inocente y descolocada como si Lotina hubiera querido jugar en Primerra con la de los alevines, y en un centro del campo descafeinado, que se hartó a perder balones y dejó enormes espacios a sus espaldas. ¡Cuánto se echó de menos a los ausentes Lopo y Juan Rodríguez!

Si esta es la situación del Dépor, un equipo sin alma, repleto de buenas intenciones, que trató de proponer juego, pero se ahogó sin ni una sola realidad a la que asirse, el futuro que le espera se presume negro. Y ahora esperan turno el próximo domingo un Villarreal en forma y luego ese Almería que ya derrotó en tres ocasiones esta campaña a los coruñeses, y el Madrid, en Riazor. El Getafe apenas necesitó esforzarse para endosarle tres goles y acabar los primeros 45 minutos entre los aplausos de su afición.

Le bastó con esperar los errores de un Dépor negado. Abrió la goleada con la jugada más vieja del mundo: saque largo de Ustari, saltaron de cabeza Aythami y Miku, que prolongó a la carrera de Colunga, a quien nadie cerró en su carrera y batió a Aranzubia. Un fallo tan sonrojante que retrató el mal partido completado por la zaga.

Tan mal vio Lotina a su equipo que en ese momento, el minuto 23, Riki comenzó a calentar. Pero el delantero aún vio desde la banda dos goles más de su ex equipo. En el 26, Rubén Pérez perdió el balón y Colunga se montó en una moto de la que nadie fue capaz de derribarlo hasta que batió a Aranzubia. El tercero llegó al filo de descanso, cuando Laure entregó en campo rival a Gavilán, quien progresó a la espera del desmarque de Miku, que acribilló de nuevo al meta. Tres goles, tres acciones de mano a mano. Tras el descanso, que el Dépor aprovechó para dar entrada a Riki y recolocar a sus jugadores de ataque, solo el cuarto cambió el guión, pues Ríos marcó el cuarto tras colocar cerca del palo un buen centro de Colunga.

Un penalti sobre Xisco, que acababa de entrar en el campo, permitió al Dépor acortar un marcador que ya entonces se tornaba demoledor. Una goleada para meditar.

Goles: 1-0, min 19: Colunga. 2-0, min 26: Colunga. 3-0, min 45: Miku. 4-0, min 56: Pedro Ríos. 4-1, min 68: Riki (p).

Árbitro: Álvarez Izquierdo (C. Catalán). Amarillas: Aythami (23), Colotto (73) y Laure (82), Casquero (35), Pedro Ríos (55), Borja (71) y Marcano (88).

Incidencias: Alfonso Pérez. 10.000

Ustari; Miguel Torres (Víctor Sánchez, min.17), Díaz, Marcano, Mané; Pedro Ríos, Boateng (Borja, min. 62), Casquero, Gavilán; Colunga (Pintos, min. 68) y Miku.

Aranzubia; Laure, Colotto, Aythami, Ze Castro, Manuel Pablo; Míchel (Riki, min 45), Juan Domínguez, Rubén Pérez, Adrián (Xisco, min 65); Lassad (Valerón, min 60)