Debacle del Breogán tras el descanso

Marcos Díaz LEÓN/LA VOZ.

LUGO

Los celestes firmaron un primer tiempo excelente, pero acabaron hincando la rodilla ante un constante León

15 ene 2011 . Actualizado a las 02:52 h.

Doble cara del Breogán. Los lucenses se sobrepusieron a una floja salida y, en el segundo cuarto, firmaron un baloncesto de gran calidad. Sin embargo, se vinieron abajo de manera radical tras el descanso (llegaron a mandar 37-53) y contemplaron con impotencia cómo los locales les adelantaban en el tramo final y mantenían la condición de invictos ante su público. Los de Pepe Rodríguez desperdiciaron una actuación excelente para firmar una debacle. Ni las bajas frenaron a los de Javier de Grado.

A priori, con la lesión de Fontet, parecía que el León estaba condenado a sufrir una sangría debajo de los tableros. Y Arteaga no tardó en meterse en faena para martillear la defensa local desde las proximidades del aro. No obstante, Javier de Grado castigó la endeblez que las torres gallegas mostraron atrás con balones continuos a un entonado Seawright.

Ambas escuadras aceptaron el intercambio de golpes y fue el León, con unos porcentajes casi inmaculados, el más beneficiado del frenesí ofensivo que se desató sobre la pista. Con 17-13, Pepe Rodríguez se vio obligado a solicitar un tiempo puerto para cargar las pilas defensivas de su equipo. Y la reprimenda surtió efecto de manera inmediata. Un parcial de 2-17 disparó al Breogán en el electrónico al inicio del segundo cuarto.

Todo funcionaba en el conjunto visitante. Los exteriores encontraban tiros cómodos y Amador tomaba el relevo de Arteaga como ariete debajo de los tableros. Alguna acción brillante de Quezada y la casta de Julio evitaron que el Leche Río se escapase. Pero los gallegos imponían su impronta en todas las facetas del juego, reduciendo los errores y monopolizando el rebote.

Frenazo

El León recompuso las ideas en el descanso. Los de Javier de Grado elevaron el tono defensivo y esa mejoría coincidió con que el ataque del Breogán se volvió más pastoso. De esa manera, las diferencias a favor de los gallegos se fueron limando paulatinamente.

Y en el último cuarto se consumó el patinazo de los lucenses. Un parcial de salida de 11-0 otorgó a los locales una ventaja en el marcador por primera vez desde el inicio del partido (66-63). El Breogán dejó de tener sentido. La defensa en zona ordenada por Pepe Rodríguez se convirtió en una coladera. Canastas desde debajo del aro y anotación desde la línea de tres puntos masacraron la falta de intensidad visitante.

Pero donde el Leche Río perdió el encuentro fue en ataque. Cada uno hizo la guerra por su cuenta, facilitando la victoria del conjunto de Seawright.