La selección de Valero Rivera fue de menos?a más frente al rival más débil del grupo
15 ene 2011 . Actualizado a las 02:55 h.La selección española de balonmano inició su andadura en el Campeonato del Mundo de Suecia con una cómoda victoria (33-22) sobre Bahréin, en un encuentro en el que pese a la debilidad del rival España nunca logró brillar.
Pese a las constantes advertencias del seleccionador español, Valero Rivera, sobre la necesidad de afrontar con la máxima intensidad el choque desde el comienzo, el equipo nacional no tardó en contagiarse del deslavazado juego de su rival. Especialmente en defensa, donde España concedió demasiadas concesiones a un voluntarioso conjunto árabe, sorprendido de la facilidad con la que pudo atacar el marco español en los primeros minutos de juego.
Concesiones que permitieron a Bahréin, incluso, situarse a tan solo un tanto del conjunto español (8-7) superado el ecuador del primer tiempo.
Este hecho acabó por despertar definitivamente al conjunto español, al que le bastó ajustar ligeramente su sistema defensivo para escaparse en el tanteador (13-7) con un parcial de cinco a cero.
Nueve minutos en los que, por fin, España logró cerrar su portería y exhibir la velocidad, tanto al contragolpe como en rápidas transiciones, que se antojan como una de las principales armas del equipo español.
Aunque hoy por hoy el mejor argumento de la selección española es el juego con el pivote, donde Julen Aguinagalde es una pesadilla para cualquier defensa, y máxime si esta es la del débil conjunto bahreiní.
El jugador del Ciudad Real anotó, forzó penaltis y provocó las exclusiones necesarias para que España pusiera definitivamente tierra de por medio en el marcador y sentenciar el duelo .
En los otros encuentros del grupo de España, Francia derrotó a Túnez por 32-19 y Alemania (próximo rival de los de Rivera, el lunes a las 18.30 horas) venció a Egipto por cinco goles (30-25).