Los fiascos invernales de Mouriño

Víctor López VIGO/LA VOZ.

VIGO

El presidente céltico no se fía de este mercado en el que ha contratado a siete jugadores desde que llegó al club vigués y todos han fracasado con una deficiente aportación

14 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

El Celta, como casi todos los equipos, sopesa en estos días de apertura del mercado la posibilidad de realizar alguna contratación. El club vigués ha repetido en varias ocasiones que no piensa fichar, y que solo si perdiese a algún futbolista importante se decidiría a abordar alguna llegada. Uno de los motivos que puede llevar al club presidido por Carlos Mouriño a estas reticencias es su experiencia de años anteriores.

Desde que llegó a la entidad celeste, los siete fichajes invernales de la era Mouriño han fracasado por completo. Ninguno sirvió para modificar la dinámica del equipo, sino más bien al contrario. Una de las cuestiones que le ha limitado ha sido la económica, ya que en su mayoría se ha tratado de futbolistas que llegaban cedidos o con un contrato de mese. Pero incluso cuando realizó apuestas más arriesgadas como la de Rosada o la de Papadopoulos también le salió mal.

En la temporada 2006-2007 Mouriño se estrenaba en la presidencia. Félix Carnero ejercía como director deportivo. El Celta fichó a dos futbolistas en invierno: Areias y Bamogo. El primero prácticamente no jugó. Solo un partido ante el Espanyol y un amistoso frente al Céltiga en Arousa. El paso del lateral portugués por el fútbol español fue casi inexistente. En el caso del delantero Bamogo se puede hablar del jugador que mejor rendimiento le ha dado al equipo vigués de los siete fichajes de la era del actual presidente. Esto indica el bajo rendimiento que ofrecieron el resto. Marcó dos goles en quince partidos, uno de ellos en el partido decisivo frente al Getafe.

El Celta cambió de director deportivo con la llegada de Ramón Martínez. El ahora director de la cantera del Real Madrid tampoco tuvo éxito en sus contrataciones invernales en la campaña 2007-2008. Apostó por Fernando Sales al que conocía perfectamente de su etapa en el Valladolid, y el andaluz demostró estar muy lejos del jugador que fue en Pucela. Una apuesta personal de Mouriño fue Rosada, pero el centrocampista no fue capaz de adaptarse en su primera temporada. Tuvo que esperar a la siguiente para revertir su imagen inicial con la que el equipo vigués no pudo luchar por el ascenso.

La llegada de Luis García

Uno de los jugadores que llegó en este mercado fue el guardameta Luis García. El portero vino junto a Rosada y Sales por la marcha de Pinto al Barcelona. Actuó como suplente de Esteban y no disputó ni un solo partido oficial. Su presencia en el equipo se resumió a la extinta Copa Galicia con la que se convirtió en héroe en la final ante el Deportivo en la tanda de penaltis.

En la temporada 2008-2009 Mouriño no tenía dinero en caja ni ganas de fichar después de tanto fiasco. La pasada campaña sí volvió a hacerlo obligado por el peligroso flirteo del equipo con el descenso a Segunda B. La falta de gol era el gran problema del Celta de Eusebio. Para solucionarlo, el actual director deportivo Miguel Torrecilla buscó dos delanteros a precio de saldo. Ninguno de ellos funcionó. Gastón Cellerino se fue con el bagaje de un solo tanto, mientras el griego Papadopoulos no solo no marcó sino que además el equipo vigués se vio obligado a firmarle un contrato por tres temporadas más el pasado 30 de junio.