«Los tramposos van delante, hay que asumirlo», dice el médico de la federación española

Ignacio Naya MADRID/DPA.

DEPORTES

14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Después del escándalo provocado por la operación Galgo, el jefe médico de la Federación Española de Atletismo (RFEA), Juan Manuel Alonso, admitió ayer las dificultades existentes en la lucha contra el dopaje. «Los tramposos van por delante, hay que asumirlo», dijo el doctor, presidente también de la Comisión Médica y Antidopaje de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF). «Evidentemente, hay un fallo en el sistema y es que hay ciertas sustancias que no dan positivo», dijo Alonso. «Hay que reconocer que los controles no son al 100% eficaces. Ciertas sustancias salvan los controles. El uso de epo y, por supuesto, las autotransfusiones de sangre se escapan a los controles. Es un hecho. No lo vamos a negar», comentó. Cree que «se trabaja mejor que antes», con mayor coordinación entre los diferentes estamentos: federaciones nacionales e internacionales, agencias y estamentos gubernamentales. «Pero probablemente aún falta trecho», advirtió. Defendió la labor realizada por las autoridades españolas. «España no es un paraíso del dopaje. En absoluto. Hay algunos médicos que se dedican profesionalmente al delito. Son tramposos y delincuentes. Y si no aparece la policía no podremos meterles mano. Pero somos unos 2.000 especialistas en medicina deportiva en España y no hay ni diez o quince que hagan trampas. Sería muy injusto que por diez o quince malhechores se nos etiquetara a todos», indicó.