Los servicios médicos han apostado por un tratamiento conservador y esta mañana entrenará con el equipo
14 dic 2010 . Actualizado a las 03:29 h.Compás de espera con Ander Murillo. La resonancia confirmó que el defensa del Celta sufre una pequeña rotura en el menisco, pero los servicios médicos apuestan por un tratamiento conservador, el donostiarra entrenará esta mañana y podría jugar el sábado ante el Salamanca, pero tampoco se descarta que tenga que pasar por el quirófano, lo que supondría un serio contratiempo. «Iremos viendo como va la semana, cómo va respondiendo la rodilla y en función de eso habrá que tomar la decisión de seguir para adelante o tener que operar. En principio toca esperar, porque en ocasiones gente que ha tenido esta lesión ha podido continuar y espero que yo sea otro caso igual», comentó en el programa Zona Mixta de Radio Voz el jugador vasco.
La resonancia realizada en la tarde de ayer en un hospital vigués confirmó la existencia de una pequeña rotura en el cuerno posterior del menisco interno de la rodilla derecha del jugador.
De entrada se ha descartado el quirófano, y Murillo está citado a las diez y media en A Madroa para el primer entrenamiento de la semana. Será el quien se encargue de dictaminar si el futbolista puede entrenar con normalidad y seguir competiendo sin necesidad de intervenir. En función de las sensaciones que note el futbolista y como vaya respondiendo al dolor el menisco se tomará una decisión definitiva. No está descartado que al final tenga que pasar por el quirófano si el tratamiento conservador no responde.
Aunque de entrada el central reconvertido a lateral ni quiere planteárselo: «Todavía ni me lo planteo ni sé el tiempo que tendría que estar parado, solo me planteo cuidarme muchísimo la rodilla durante la semana y ver cómo va día a día». Se considera optimista por naturaleza y quiere serlo también en esta situación.
Podría romper el menisco
El principal riesgo que corre el menisco de Murillo es que termine rompiéndose, una posibilidad de la que es consciente el futbolista: «El menisco se puede romper en cualquier momento, pero depende de mis sensaciones». En el caso de tener que pasar por el quirófano, sería la primera vez a lo largo de toda su carrera deportiva: «Tuve algún problema de menisco en la otra rodilla y estuve parado un par de meses, pero no me he llegado a operar, sería la primera vez». No obstante, sí estuvo en Bilbao casi un año parado por diferentes problemas musculares.
Por el momento no pierde la esperanza. Vino a Vigo con un pálpito, y lo mantiene: «Vine aquí para ascender con el Celta y para jugar muchos partidos y espero conseguirlo».