«Ahora mismo, lo que menos me apetece es volver a la vida que he llevado todos estos años»

La Voz

DEPORTES

20 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Jugar se volvió en los últimos tiempos toda una ceremonia de dolor para Carlos Moyá, que en su último partido, en Madrid, cayó 6-0 y 6-2 en primera ronda ante el alemán Benjamin Becker. Pero más allá de los problemas físicos, la actriz Carolina Cerezuela, y sobre todo Carla, nacida el 18 de agosto, tienen buena parte de responsabilidad de que se haya decidido definitivamente a dar el paso que cualquier deportista teme y posterga: el adiós a la actividad que lo llevó a conquistar 20 torneos, incluido el Roland Garros de 1998.

-¿Cuánto le cambió la vida a partir del nacimiento de su hija en agosto?

-Sabía que me iba a cambiar la vida. Tus prioridades pasan a ser esa pequeña cosa que tienes, que depende totalmente de ti. El sentimiento de amor y de ternura es incomparable a otros sentimientos, difícil de explicar.

-¿Podría verse en un futuro como entrenador o capitán del equipo español de Copa Davis?

-Ahora mismo, lo que menos me apetece es volver a la vida que he estado llevando todos estos años... Llevo meses estando tranquilo en casa, sin tener nada que hacer. Es un privilegio para mí, algo que no he podido hacer todos estos años. Soy muy casero, despegarme de mi familia es ahora algo inviable.

-¿Qué representa Argentina en su carrera?

-Mi retirada es ahí. Tras el Masters español, me voy a jugar la Copa Argentina, no quiero ni pensar lo que va a ser el momento de irme de la pista por última vez. El público allí siempre me ha tratado increíble. Fue el primer torneo que gané. Tengo muchos amigos allí. A pesar de no ser un grand slam o un Masters 1000, en mi corazón siempre ha ocupado un gran lugar.