La defensa de cinco ideada por Lotina devolvió al equipo seriedad defensiva y mordiente atacante
29 oct 2010 . Actualizado a las 12:48 h.El Dépor encuentra el camino. Sorprendió al Osasuna con su nuevo planteamiento táctico, esa defensa de cinco que tantos buenos recuerdos trae a los riazoreños. El dibujo dio seguridad defensiva y proporcionó también un ataque incisivo. Mereció ganar el equipo coruñés, y si no lo hizo fue por el duende de Juanfran. Más que un buen resultado copero, que también, obtuvo una inyección de autoestima.
Desplegado con un 5-2-3 en ataque, el equipo coruñés tomó la iniciativa desde el primer minuto, como si quisiera enmendar la actitud contemplativa de Anoeta. Llegó al área con fluidez, y lo hizo de entrada combinando muy bien entre líneas. Ya pudo marcar a los dos minutos, cuando al bote de una falta desde la izquierda Lopo, libre al borde del área chica, primero, y Juan Rodríguez después, más forzado, no acertaron con la portería. Después, Saúl y Pablo Álvarez, colocados detrás de Riki, pisaron área con peligro pero no llegaron a armar la pierna. Tan animado estaba el Dépor en ataque que Colotto se atrevió a emular a Pelé desde el círculo central, pero su disparo llegó flojo a los guantes de Asier Riesgo.
Tras dejar claro que no venía a defenderse, el Dépor cedió el mando al Osasuna. Atrás, los coruñeses se replegaban con un 5-4-1 al que el equipo rojillo, jugando al trote, no sabía hincar el diente. Los de Camacho solo llegaban a balón parado, como a la salida de un córner que cayó a las botas de Juanfran, al que Manu respondió con agilidad gatuna. Con el paso de los minutos, el equipo pamplonica cambió de marcha, pero ni con velocidad pudo penetrar en la zaga blanquiazul, que tuvo además de colocación la agresividad que demanda Lotina, como lo prueban las tarjetas que Lopo y Colotto vieron por frenar internadas peligrosas. Faltas de esas que bien valen una tarjeta porque pueden costar un gol.
Con la misma seriedad compareció el equipo de Lotina en la segunda mitad. Para empezar, esperó atrás ante un Osasuna que se desesperaba al no encontrar resquicio. Con el encuentro dormido, Camacho reaccionó con un doble cambio en el minuto 57, dando entrada a Kike Sola y Annunziata en busca de mordiente atacante. Lotina también movió ficha: Adrián por Riki, que se fue con un tirito en la mochila. Mientras los nuevos se acomodaban, un buen servicio de Rindaroy llegó a Saúl al borde del área pequeña, y el asturiano la envió por encima del larguero mientras sus compañeros se llevaban las manos a la cabeza.
El Dépor se animó y retomó la iniciativa. Su juego por bandas dañó al Osasuna. Adrián mandó a la grada un buen servicio de Saúl y Manuel Pablo (sí, el lateral) no llegó por la punta de la bota a un pase medido de Adrián al área pequeña. El equipo coruñés opositaba el gol, pero el que marcó fue el Osasuna. Juanfran rompió a Colotto en el flanco derecho y, casi sin ángulo, fumigó las telarañas de la escuadra derecha. La injusticia la reparó un error de Vadocz, que regaló un balón que Saúl, solo ante Asier Riesgo, embocó por bajo con clase. Ya con Valerón, que relevó a Saúl, llevando la manija en un partido adecuado a su ritmo, el Dépor siguió buscando la victoria, pero solo obtuvo un reparador empate.