Paco Herrera ha hablado en los últimos días por primera vez con claridad de la necesidad de incorporar a un central, que además tendría que ser diestro por lo que ha dicho en las últimas horas tras el encuentro ante el Paços de Ferreira. En este deseo encaja perfectamente Ander Murillo.
Sorprendió que en el primer partido en que ha puesto un once que podría parecerse al que inicie la liga, la pareja de centrales estuviese compuesta por Jonathan Vila y Catalá, ya que el primero en principio es una solución de emergencia, ya que no es su puesto natural. Pero Herrera prefirió esta opción antes que poner a Catalá y Túñez juntos porque «no me gusta demasiado la idea de jugar dos centrales zurdos, ya que serían tres zurdos en la defensa y el equipo estaría basculando mucho hacia un lado. No me gusta, pero si hay que hacerlo por lo que sea, se hará», añade. Como central diestro solamente cuenta con Sergio Ortega, que sigue arrastrando problemas musculares después de pasarse la pasada temporada casi en blanco tras una operación de rodilla.
Problemas defensivos
Respecto a las conclusiones que el entrenador céltico ha sacado del primer partido serio de la pretemporada, con derrota en Balaídos ante el Paços de Ferreira, lo que menos le ha gustado han sido los despistes defensivos, ya que sobre el resultado cree que se acusó el cansancio de la intensidad de los entrenamientos.
«Creo que hemos empezado bien, hemos hecho 20 minutos buenos en cuanto a control, a buena situación, a buenas intenciones pero nos ha faltado la lucidez final de su medio campo hacia delante y a partir de ahí el partido ha cambiado un poco».
Cree que al equipo le faltó «verticalidad, encontrar el pase final, algo que yo achaco sobre todo a que el equipo está un poco cansado. El equipo está cargado y no ha tenido frescura. Pensábamos un segundo más tarde que ellos, que además han sido muy buenos atrás, con una defensa muy fuerte».
Destaca que en los partidos de casa no se pueden conceder goles con facilidad. «Les he dicho que en casa lo más difícil es defender, no atacar, porque a eso te lleva la afición y la obligación, aunque otra cosa es atacar con claridad. Defender se defiende con poca gente y hay que afinar mucho para no equivocarse, y el sábado una situación nos ha costado el gol».
Considera que es un problema a corregir. «Nosotros no podemos ganar en Ourense 2-6, lo podemos hacer 0-4. Esos goles son pequeños detalles, pequeñas situaciones de concentración. Si no tenemos posibilidad de hacer gol, el partido del sábado tenía que haber acabado 0-0».