Sogecable anuncia que se reunirá esta semana con los administradores judiciales de Mediapro
DEPORTES
La guerra del fútbol mantiene su virulencia. A los comunicados cruzados de Sogecable, filial de Prisa y accionista mayoritaria de Audiovisual Sport, y Mediapro, empresa que gestiona los derechos audiovisuales del fútbol, le siguieron ayer nuevas páginas en El País y As , ambos propiedad de Prisa.
El diario deportivo anuncia que Sogecable se reunirá la próxima semana con los administradores concursales de Mediapro «para reiterar su intención de pagar los 90 millones de euros siempre que se garantice que serán percibidos por los clubes y asegurar así la viabilidad de estos, gesto considerado en el sector como una clara voluntad de la compañía de pacificar y tranquilizar a la industria del fútbol».
Mediapro tiene que pagar por condena judicial 105 millones de euros al Sogecable, que a su vez le debe por contrato 90 millones de euros a Mediapro antes del próximo miércoles, mientras que Mediapro tiene que abonar 300 millones de euros a los clubes de fútbol antes de finales de año, pero se ha declarado insolvente ante la Justicia y ahora dos administradores elegidos por el juez, el letrado Ignacio Marroquín y el representante de la auditora Ernst & Young Llorenç López Carrascosa.
Según publica As , «solo tres clubes tienen avalados sus contratos. Un banco garantiza el primer pago semestral al Real Madrid en caso de incumplimiento del operador, aunque no los siguientes. También el Getafe y el Atlético cobrarían por sus derechos audiovisuales, dado que se los vendieron a Caja Madrid, aunque meses después la entidad bancaria acabase cediéndoselos a Mediapro. El resto quedaría a la intemperie ante posibles incumplimientos de una sociedad que se ha declarado insolvente. Los clubes -subraya el diario- temen no poder pagar a sus jugadores y verse abocados al descenso».
Según publica El País , «la Liga española es la mejor del mundo gracias a la televisión. Los operadores aportan centenares de millones de euros cada temporada para alimentar el campeonato con más estrellas. La llamada guerra del fútbol, que se arrastra con altibajos desde el 2006, se ha desarrollado ante el silencio del Gobierno».