El galés Bradley Dredge, que ayer firmó una tarjeta de 67 golpes, sigue una jornada más al frente de la clasificación del Abierto BMW de golf, en una mala jornada de los españoles Pablo Larrazábal e Ignacio Garrido, que perdieron gran parte de sus opciones de victoria.
De hecho, Larrazabal, que cerró la segunda jornada del torneo muniqués en la segunda plaza de la clasificación a tan solo un golpe del galés, retrocedió ayer hasta la octava, que comparte con otros siete jugadores, tras firmar una tarjeta de 72 y dos golpes, que le deja a seis de Dredge.
No le fueron mucho mejora las cosas a Ignacio Garrido, que cayó de la tercera a la quinta plaza, empatado con los ingleses David Horsey y Peter Whiteford, tras concluir el día con setenta golpes, que sitúan al madrileño a cinco golpes del liderato.
El mejor español de la jornada fue Rafael Cabrera-Bello que completó el recorrido con sesenta y seis golpes (6 bajo par) que sitúan al grancanario, que cerró la segunda jornada en la vigésimo segunda posición, en la octava plaza igualado a golpes con Larrazábal.
Una remontada que el español tratará de culminar hoy en la última jornada del Abierto BMW en la que el inglés Ross Fischer y el irlandés Simon Thornton, que comparten la segunda plaza con 201 golpes, se perfilan como los principales rivales.