«Aún no estoy al cien por cien, pero sí al noventa y con muchas ganas de volver a empezar», asegura
16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Las vacaciones están recuperando al mejor Juan Domínguez. Aquejado en el tramo final de la Liga de un problema en el tobillo derecho, el centrocampista vuelve ahora a sonreír. Ya casi no le duele y cuenta los días para iniciar la pretemporada. «Me encuentro mucho mejor. Aún no estoy al cien por cien, pero sí al noventa y con muchas ganas de volver a empezar», afirma.
Al final, reconoce, el descanso se le está haciendo eterno. Tiene mono de balón. Lleva casi sin tocarlo desde el 28 de marzo, cuando sufrió una enrevesada dolencia en su tobillo derecho. Un problema que primero se diagnosticó como un simple esguince de tobillo y que solo al final se comprobó que afectaba a la sindesmosis, la parte alta de la articulación, donde se une con la tibia y el peroné. Nada nuevo en el Dépor de la última temporada, golpeado una y otra vez por lesiones de ida y vuelta.
El caso es que el equipo coruñés se quedó huérfano de su talentoso mediocentro, el gran descubrimiento de la temporada, en su tramo decisivo. El 28 de marzo sufrió una fuerte entrada de un jugador del Getafe y ya solo pudo participar en una de las nueve últimas jornadas. Quince días después disputó la segunda parte del partido en el Camp Nou contra el Barcelona, aunque Domínguez admitió que había jugado con dolor.
No volvió a salir de la enfermería. El miedo a que su problema se tornase crónico y que pudiese afectarle el resto de su vida deportiva llevó al propio jugador y a los servicios médicos del club a optar por la calma. Respondía en aquellas fechas, cuando se le preguntaba si volvería a jugar antes de las vacaciones: «Es lo que me gustaría. Ahora lo que quiero es recuperarme del todo para que no pueda recaer de nuevo». Así, aunque deseaba despedirse de la temporada de sus sueños desde el césped, primó la cautela.
Su recuperación se torna eterna. En realidad, aún sigue su curso, no ha finalizado, al menos hasta que el canterano, de 20 años, pase un último reconocimiento. Aunque estaba previsto que este se practicase ayer, finalmente fue pospuesto al jueves. «A todos nos iba mejor esa fecha, así que lo dejamos para ese día», explicó ayer.
Examen pendiente
Si su actual evolución sigue su curso y el examen médico pendiente no refleja lo contrario, Juan Domínguez confía en encontrarse completamente recuperado para el inicio de los entrenamientos a las órdenes de Lotina. «Quedan más de quince días y espero estar a tope para entonces», señala.
No se tratará de una pretemporada más para el centrocampista afincado en Narón, pues será la primera que disputa como un integrante más del primer equipo. Es seguro que dejará el dorsal 28 con que debutó en Primera y estrenará uno de los 25 primeros.
El club ejecutó el pasado abril una cláusula del contrato que mantiene con el jugador hasta el 2013 y por la que pasó a disponer de ficha profesional. «Ahora en el Deportivo solo puedo jugar con el primer equipo, por eso aunque el Fabril subiese a Segunda B o lo hiciese a Segunda, no podría jugar con ellos, solo con el primer equipo», subraya.