La plantilla del Lalín reclama dos nóminas de esta temporada y acusa a su presidente de mentir

Lorena García Calvo
Lorena García Calvo LALÍN/LA VOZ.

DEPORTES

No corren buenos tiempos en el Club Deportivo Lalín. Apenas quince días después de consumarse el descenso del equipo a Preferente Sur, se airean de forma clara las difíciles relaciones existentes entre la plantilla y la dirección rojinegra. Los jugadores emitieron ayer un comunicado en el que cargan contra la directiva, personalizada sobre todo en su presidente, Javier Fernández, al que acusan de dejadez.

Aunque la plantilla asegura que se siente sobre todo molesta por la actitud de la dirección del club, ayer ponía sobre la mesa el capítulo económico que tantos quebraderos de cabeza ha dado al Lalín. Los jugadores apuntaron que el club les debe dos nóminas de la presente temporada, además de otras dos mensualidades que parte de la plantilla no cobró la campaña pasada. En este punto, aseguran: «Llevamos todo un año escuchando mentiras y largas por parte del presidente, que nos abonarían esas cantidades», y afirman que «no ha cumplido con su palabra en ningún momento».

Lo cierto es que la temporada a nivel económico ha sido más que complicada para el club, puesto que además de seguir esperando el patrocinio de su espónsor, tuvo que hacer frente a deudas importantes de anteriores campañas, y liquidar con el fisco los 117.000 euros que se debían desde hace años.

Dejadez

Al margen de lo económico, la plantilla recuerda que desde que se consumó el descenso, Fernández no volvió a contactar con ellos, y que fue otro directivo el que los informó que la semana pasada se hablaría con cada jugador para saldar la temporada y dar los primeros pasos en cuanto a renovaciones. Sin embargo, «a día de hoy -por ayer- no se han puesto en contacto con nosotros, poniendo como pretexto el trabajo, reuniones de la directiva o viajes», y añaden, «pero para organizar y celebrar la gala de la Radio Galega sí tuvieron tiempo».

Los jugadores del Lalín no se amilanan a la hora de afirmar que «un presidente que no dedica el tiempo suficiente a las horas que ello conlleva, y que no asume sus responsabilidades, no debería estar en el cargo», puesto que «ser presidente para figurar, lo puede ser cualquiera».

En esa línea, el comunicado de la plantilla pone en entredicho la idoneidad de la actual directiva para gestionar un proyecto capaz de devolver al Lalín a Tercera la próxima temporada.