Consciente de que no hay en juego más que el honor de sumar tres nuevos puntos que nada van a arreglar en la última jornada, Miguel Ángel Lotina explicó ayer que busca la mejor forma posible de motivar a unos jugadores que están ante el último encuentro de Liga y con ganas de irse de vacaciones.
Y cree que la mejor motivación posible es pensar que el encuentro se disputa en San Mamés, la Catedral del fútbol español, por lo que sostiene que le gustaría ver un buen Deportivo.
«Afortunada o desgraciadamente, según se mire, no nos jugamos nada, pero es un partido de Primera, jugamos en la Catedral, que son palabras mayores y hay que actuar con la máxima seriedad posible. Fuera de casa hace tiempo que no ganamos y a ver si podemos conseguir una victoria», argumentó.
El concurso de Riki
Sobre el concurso de Riki -aquejado de una sobrecarga-, explicó que dado que es el último partido de Liga y no hay nada en juego, sería absurdo forzarlo, pero sí que destacó que al jugador le vendría muy bien poder actuar unos minutos y tener la posibilidad de marcar algún gol.
«Hoy -por ayer- está algo mejor, pero bueno, no vamos a forzar. Aunque sí que para él sería bueno marcar un gol más de cara al futuro. Tiene ante sí la posibilidad de superar su mejor registro goleador en Primera División, por lo que, sin riesgo de recaída, intentaremos que llegue... Bueno, vamos a verlo», señaló el técnico blanquiazul, que días atrás ya había anunciado la titularidad de Filipe Luis y de Manu, como novedades más destacadas del Deportivo. Riki viajó con el resto de compañeros, a la espera de ver cómo se encuentra hoy.