El Parla, primer escollo para el Coruxo por el ascenso

David Moldes VIGO/LAVOZ.

VIGO

11 may 2010 . Actualizado a las 11:49 h.

El sorteo castigó ayer al Coruxo. El equipo vigués se había marcado como objetivo evitar a tres rivales: Alzira, Reus y Parla. Para su desgracia, el conjunto de José Abalde se tendrá que medir con el Parla (la ida será el domingo a las seis en O Vao) , segundo clasificado del grupo séptimo. El único consuelo es que el viaje será corto.

«Deportivamente el sorteo no ha podido ser peor. Si antes decimos que no queremos jugar contra el Parla antes nos toca», se lamente el presidente del club, Gustavo Falqué.

Los números del equipo de Paco Sáez asustan. Ha finalizado el campeonato con 74 puntos -en 38 jornadas- y solo ha perdido seis partidos, el último el pasado fin de semana en su estadio contra el San Sebastián de los Reyes (2-3) cuando ya no se jugaba nada. Además, ha sumado once victorias como visitante y solo ha dejado de marcar en nueve partidos.

«De momento aún no tengo muchos informes sobre ellos, pero sus números son importantes, especialmente como visitante», señala Abalde.

El técnico vigués ya ha vivido dos fases de ascenso. Una con el Rápido y otra con el Vilalonga. Por eso, el mejor que nadie sabe de la importancia que tiene el partido de ida: «Será clave. Sacar un buen resultado nos daría muchas opciones de pasar». Su presidente va más allá: «Por la experiencia que tenemos es fundamental no encajar goles en casa», añade Falqué.

Una eliminatoria igualada

El entrenador del Coruxo espera una eliminatoria igualada. Abalde dice que el Parla es el que más «presión» tiene por ascender pero que jugar la vuelta en su casa le da una pequeña ventaja.

«Es un equipo veterano y su fortaleza está en el juego aéreo. Jugar la vuelta en su casa le da una pequeña ventaja, pero nosotros también tenemos nuestras armas», dice Abalde.

El técnico del Coruxo se refiere a la experiencia que tiene su plantilla: «Muchos de nuestros jugadores ya han jugado varias fases de ascenso y eso se tiene que notar».

Pero no es lo único que le preocupa al entrenador vigués: «Esta semana insistiré en que hay que jugar con tensión pero controlando mucho los nervios». Eso y que se centren únicamente en el partido de ida. «No podemos pensar en la vuelta hasta el próximo lunes», advierte. Sin embargo, Abalde no puede ocultar que disputar la vuelta un domingo por la mañana no es lo mejor. «Si toca un día de 34 o 35 grados puede ser infernal. Es un hándicap importante y habrá que tenerlo en cuenta», afirma. Ese «infierno» ya lo vivió él en su etapa en el Rápido. En aquella ocasión salió vencedor.