Una clasificación digna y una mejoría de la imagen de la plantilla podrían ayudar a que el técnico continúe
10 may 2010 . Actualizado a las 10:32 h.Las declaraciones de Carlos Mouriño de hace una semana, señalando que las cosas habían cambiado con respecto a sus palabras de tres meses atrás, parecían dejar ver que el tiempo de Eusebio en Vigo había terminado. Pero el regreso del dirigente de México ha ido unido al remonte del Celta en la clasificación. Con el presidente céltico a miles de kilómetros durante meses, dirigiendo el club desde la distancia, la entidad parecía estar a la deriva. Ahora el rector ha vuelto a tomar el mando, y esto puede ayudar a Eusebio a seguir al frente del equipo vigués.
Para Mouriño el entrenador pucelano siempre ha sido su apuesta personal en contra de la opinión de muchos de los que le rodean. Sin embargo, los resultados han estado en tres ocasiones a un paso de provocar su destitución al frente del banquillo vigués. Precisamente los guarismos de los celestes en este final de Liga son los que pueden hacer que el máximo dirigente de la entidad viguesa refuerce su opinión inicial. Mouriño siempre ha creído en la necesidad de dar continuidad a un proyecto, algo que no ha hecho desde que llegó a la presidencia, y esto solo sería posible con el vallisoletano como cabeza visible.
De estar a un paso del descenso, con dos victorias consecutivas los vigueses están muy cerca de certificar de forma matemática su salvación. Además de la premisa de lograr la permanencia, el razonamiento de la prolongación del contrato de Eusebio se basará en otros factores. Por un lado, terminar la Liga maquillando la posición en la tabla, es decir, con una situación como la actual en la zona media de la clasificación y sin pasar apuros en las últimas jornadas como ha sucedido en las dos temporadas precendentes. Por otro, el compromiso de los jugadores con su técnico. Las imágenes de un equipo desunido perjudicaron mucho al entrenador. También los desplantes de Cellerino, Vasco Fernandes o Pedro Botelho. Por el contrario, en los dos últimos partidos la escenificación del once titular formando una piña antes de que comenzara a rodar el balón, ha servido para cambiar la decoración. Con o sin su intervención, la plantilla parece haberse conjurado para salvar el año. Por todo esto, es Eusebio quien más se juega en estos seis partidos que restan para que concluya el campeonato de Liga.
Contrato de un año
Mouriño parece haber aprendido que no puede hablar de contratos largos para sus entrenadores. Con el caso de Eusebio también estuvo muy cerca, ya que llegó a sopesar la posibilidad de ofrecerle tres años para garantizar su presencia en Vigo por una larga etapa. Ahora la oferta no será por más de una temporada. Esta semana está previsto que el presidente se reuna con el técnico, algo que no han hecho desde que llegó, y tengan esa conversación trascendental para el futuro del banquillo vigués.