El nuevo rol del último ídolo de la grada de Riazor

DEPORTES

30 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Su simple mención levanta en Riazor un runrún ilusionado. Cualquier genialidad es posible con Valerón sobre el campo. Pero el fútbol, donde el rendimiento físico se revela más y más importante, devora a bocaditos al mago de los pases imposibles, quien cada vez influye menos en el juego del Dépor. Sigue deslumbrando gracias a los fogonazos de su juego, que levanta a los aficionados de sus asientos, aunque su ascendencia en la trayectoria de su equipo es cada vez menor. Lo reflejan sus números. A punto de cumplir 35 años (soplará las velas el 17 de junio), sus estadísticas no han frenado su declive desde que en enero del 2006 volvió a lesionarse la rodilla izquierda.

Tras una travesía del desierto de dos temporadas (la 2006-07 y la 2007-08), cuando solo participó en siete partidos de Liga (apenas 75 minutos), la realidad dibuja a un futbolista cada vez menos decisivo, cada vez menos Valerón. Renació para su segunda vida futbolística en la segunda vuelta de la temporada pasada. Y aún tuvo tiempo para disputar seis jornadas como titular y siete como suplente.

En esta campaña ha vuelto a acercarse a su mejor rendimiento. Al menos en cuanto a las cifras globales. A falta de cuatro jornadas para el final de la Liga ha disputado veinte partidos y ha marcado un gol, el que endosó en la primera jornada al Madrid. Esta es la cara A, pero también hay que cara B en sus números. Solo jugó nueve como titular y aún no ha alcanzado el millar de minutos. Pero hurgando en estos encuentros, resulta que el Dépor solo gano uno: al Málaga en la segunda jornada por 1-0 y gracias a un lejano trallazo de Filipe en los instantes finales del partido, cuando Valerón ya había sido sustituido.

¿Qué ocurrió cuándo fue suplente? Que el Dépor acabó derrotando al Villarreal, al Sevilla y al Atlético (a estos tres primeros en Riazor), así como al Osasuna, al Athletic y al Xerez. Unos resultados que corroboran las palabras de Lotina, quien prefiere utilizarlo en las segundas partes. Eso sí, en su calendario de partidos no falta nunca su cita con los grandes. Jugó en casa y a domicilio contra el Madrid, el Sevilla y el Atlético de Madrid. Le faltó el Barcelona. Es más, su última visita al Camp Nou se convirtió en excepción, pues fue descartado.

Al último mejor Valerón hay que buscarlo en la temporada 2004-05, la más reciente de las que disputó al completo (38 jornadas, 36 como titular, más de 3.200 minutos,...), y el inicio de la siguiente. Nadie discutía el protagonismo de este genial mediapunta, junto a Sergio y Manuel Pablo los últimos referentes de la era gloriosa del Dépor, capaz de ganar partidos por sí solo gracias a su facilidad de asociación con el delantero de turno.

Ahora tiene un nuevo rol. Tratándose de Valerón, solo queda disfrutarlo.