Botelho, fuera de la lista tras ser expulsado de un entrenamiento

La Voz

VIGO

24 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Pedro Botelho protagonizó el último episodio de la convulsa semana. El lateral brasileño fue expulsado del entrenamiento a puerta cerrada del jueves en A Madroa y como consecuencia ayer se quedó fuera de la convocatoria. Por decisión técnica, sí. Pero por unos matices diferentes a los habituales.

Después del altercado del miércoles entre Aspas y Bustos, y del prematuro paso por la ducha de Trashorras a instancias de Eusebio Sacristán, el jueves fue Pedro Botelho quien protagonizó el incidente del día mientras se celebraba el partidillo. El futbolista cedido por el Arsenal, que estaba probando como lateral hizo una precisión al técnico que derivó después en una discusión, lo que provocó que Eusebio lo expulsase de la sesión y lo enviase a la ducha antes de tiempo. El incidente no pasó a mayores y nada tuvo que ver con lo vivido en la víspera en el mismo escenario.

Exclusión y falta de laterales

Al ser el entrenamiento a puerta cerrada, no trascendió la situación, aunque ayer sí llamó la atención su exclusión de la lista de convocados. Oficialmente Eusebio Sacristán se limitó a decir que «van los que mejor están para encarar este partido», pero el descarte de Botelho suena más a reprimenda y a demostración de fuerza que a una decisión deportiva, ya que el domingo pasado fue titular ante el Betis y fue uno de los más entonados -jugando en el carril izquierdo- mientras las fuerzas le acompañaron. Por encima, los vigueses viajan sin ningún lateral (su puesto natural) de recambio en el banquillo, otro aspecto que todavía alimenta más la sospecha.

A Botelho le ha faltado continuidad en los nueve meses que lleva en Vigo. Llegó de Salamanca con un oscuro pasado a cuestas, pero en el Celta no había creado demasiados problemas hasta la fecha en ninguno de los sentidos, pero en la semana más tensa de la temporada el jugador ha saltado a la palestra con un acto de indisciplina que le puede lastrar para el final de Liga e incluso para el futuro, ya que la pretensión de la dirección del Celta era renovar la cesión siempre que el equipo londinense estuviese dispuesto a ello. Ahora podría haber cambios.