Más allá de entradas y malos giros, la acumulación de partidos está detrás de muchas de los percances de los internacionales. La fatiga muscular en equipos que disputan varias competiciones ha derivado en lesiones. El Barça ha sido uno de los principales afectados. Además de Iniesta, Xavi (que ya ha disputado más de cuarenta encuentros esta temporada) ha sufrido una rotura fibrilar y un pinchazo en el gemelo de su pierna derecha en los últimos tres meses. Piqué también padeció una elongación en el aductor. En el Real Madrid, las cosas no han ido mucho mejor. Sergio Ramos no disputó la pretemporada por una tendinitis y Arbeloa sufrió un esguince de rodilla después de una entrada de Diarrá durante un entrenamiento.
En el Valencia, además de Villa, Marchena también ha visitado la enfermería. Un par de roturas fibrilares tuvieron la culpa. La primera se la produjo con la selección en octubre, y la segunda, sufrida ante el Bremen, le mantiene fuera desde hace un mes. Silva se quedó cuatro semanas sin jugar en diciembre debido a un esguince de rodilla.
Del Bosque no muestra querencia por el juego de extremos, pero en caso de que pretenda hacerlo, encontrará a varios tocados. Cazorla volvió a pisar el césped después de que una hernia discal le obligara a pasar por quirófano en febrero, cuando ya se había perdido varios encuentros. También ha reaparecido recientemente Navas , al que un esguince en el tobillo derecho obligó a parar durante un mes.