Eusebio planea un ataque inédito ante el Betis en busca de soluciones

X.R. Castro

VIGO

Ninguno de ellos es un futbolista de banda y su inercia natural les puede llevar a coincidir en el carril central

17 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Eusebio Sacristán puede estrenar mañana un nuevo tridente de ataque. Hasta la fecha nunca han coincidido Papadopoulos, Cellerino y Iago Aspas en el mismo once ocupando las tres posiciones de vanguardia. Una nueva vuelta de tuerca en busca de una solución a la sequía y a la falta de profundidad en las bandas. La ausencia de Dani Abalo todavía agrava más el problema.

Lo curioso del caso es que los tres pueden jugar como nueves, pero ninguno de ellos se adapta a vivir en la banda. Aún así Papadopoulos ha actuado mucho más como interior que como delantero desde su llegada a Vigo. El griego ha sido volante derecho en cinco ocasiones y se ha pasado al costado siniestro tres veces. Por dentro nunca ha jugado de inicio pese a ser contratado para ello. «Pienso que me perjudica jugar por banda, pero yo estoy aquí para ayudar al equipo y pienso que he cumplido con el trabajo que me ha encomendado el entrenador», manifestó el ex futbolista del Dinamo de Zagreb.

Las combinaciones por las que ha pasado Aspas son innumerables. Del medio campo para arriba ha jugado de todo, especialmente como nueve y en el costado izquierdo. De nuevo parece que le tocará caerse a ese lado. «El míster tiene que ser el que decida los once que van a jugar de inicio, aunque si fuera el entrenador seríamos yo más diez. Yo me pondría siempre; que estuviese bien», comentó con sinceridad el de Moaña, que en todo momento ha dejado claro que se siente mejor como segundo punta, pero que sabe que no está para elegir.

Uno de los problemas que se encontrará Eusebio es que sea desde la derecha o desde la izquierda, Papadopoulos y Aspas terminarán confluyendo en el centro porque los dos tienen tendencia a jugar por dentro, lo que en teoría provocará un desequilibrio en el juego por banda. Los dos pueden acabar ocupando el espacio de Gastón Cellerino, que se perfila otra vez como el nueve de referencia pese a que no ha conseguido marcar en los dos últimos encuentros. «Uno siempre quiere marcar, pero estoy seguro de que con trabajo los goles llegarán», dice el argentino.

De los tres, Iago Aspas es el máximo realizador del conjunto celeste con cuatro dianas, ya que Cellerino se ha quedado con el gol de Vallecas y Papadopoulos, después de jugar nueve encuentros como titular y uno saliendo desde el banquillo todavía sigue en blanco. «Estoy fastidiado por no marcar porque los delanteros vivimos del gol, pero estoy tranquilo porque considero que el resto del trabajo lo estoy realizando correctamente».

Los tres, si se confirma su presencia -el único movimiento podría afectar a la entrada de Botelho-, tienen un duro reto ante el equipo más acaudalado de la Liga y un claro aspirante al ascenso. Aspas fue el más singular a la hora de enjuiciar al conjunto sevillano: «el Betis llega empalmado y nosotros venimos de dos derrotas duras. Ellos tienen mucha dinamita arriba y si nos rompemos nos pueden matar». Recordó que en la primera vuelta los celestes le habían pasado por encima en juego con el único rédito de un punto pero asume que ahora es distinto «aunque nosotros ya hemos bailado a más de un equipo importante cuando tenemos el día».

Cellerino no entiende de rivales. Le da igual que sea el Betis, que haya tele o que se dispute por la mañana. Lo suyo es resultadismo en estado puro: «Nos hemos llevado un golpe duro en los dos últimos partidos y ahora necesitamos la victoria para recuperar la confianza. Al Betis se le puede ganar de muchas formas. Tenemos un campo grande y a ellos no les gusta correr, por eso habrá que mover la pelota con rapidez y ganar en profundidad».

A Dimitrios Papadopoulos tampoco le dice mucho el Betis. Su conocimiento de la Liga española todavía es precario: «Igual que hemos perdido estos dos partidos, ahora podemos ganar otros tantos».

Los tres saben que una tercera derrota consecutiva metería en problemas serios al equipo. «Es el momento de ser fuertes y recapacitar porque si perdemos nuestro futuro se complicaría mucho». El aviso de Cellerino no tiene desperdicio. Igual que sus goles, si llegan.