Mal de motores para Alonso

José Carlos J. Carabias? / ?Colpisa

DEPORTES

El piloto de Ferrari rompió ayer el segundo de los ocho con los que cuenta para afrontar toda la temporada

17 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El motor Ferrari ha ingresado en la categoría de sospechoso. Así lo ha decretado un titubeante comienzo de temporada en cuanto a fiabilidad, que ayer levantó acta notarial del problema en Shanghái. Fernando Alonso rompió el segundo motor, consecutivo además, antes de que se dispute el cuarto gran premio de la temporada. Y ya solo le quedan cinco propulsores nuevos (usó otro más el domingo en Bahréin) para dieciséis carreras. Pese a que el español declaró una «preocupación cero» al respecto, hay motivos para la intranquilidad en Ferrari.

El asturiano dio seis vueltas con el monoplaza en la primera sesión de entrenamientos libres de China y el motor dijo basta. Humo en las tripas del F10. Como en Malasia. Casi como en Bahréin. «A nadie le gusta estropear el motor, pero no tengo la más mínima preocupación. Ya sabíamos que tarde o temprano se iba a romper», comunicó Alonso sin torcer el gesto.

La cuestión, sin embargo, son los plazos y la inquietud que puede provocar un coche con un propulsor frágil. Según el reglamento de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), cada piloto dispone de ocho motores útiles para las diecinueve pruebas del Mundial. Cada vez que emplee uno más, perderá diez puestos en la parrilla de salida.

Alonso ha roto dos propulsores (en la carrera de Malasia y ayer) y ha utilizado uno más, en la carrera de Bahréin después de reservar el que empleó en los primeros entrenamientos oficiales de la temporada. Es decir, solo le quedan cinco nuevos y uno usado para dieciséis carreras.

Según el asturiano, la única consecuencia de los dos motores estropeados que afectará al programa marcado por Ferrari será los viernes. El equipo italiano tendrá que realizar un mayor número de kilómetros con motores ya usados, pero siempre dentro del límite establecido de 2.500 por unidad. Es decir, deberá aplicar un tratamiento conservador al Ferrari para evitar que el final de temporada sea estresante para él y tenga que ser penalizado.