La dictadura de los grandes

José M. Fernández

DEPORTES

09 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Misión cumplida. Les ha costado 80 años, pero finalmente lo han conseguido. La Liga española ya es cosa de dos y la tendencia no tiene pinta de cambiar. Uno y otro podrían zanjar sus diferencias a cara o cruz o a la carta más alta; incluso, ventajas del puente aéreo o del ultrarrápido transito ferroviario, disfrutan de la posibilidad de reunirse todas las tardes sin alterar los hábitos laborales de las estrellas del balón. Nada de eso. Lo que debería ser un ajuste de cuentas entre dos se ha transformado en un asunto de todos. Nadie puede permanecer ajeno a un clásico que empieza a tener la trascendencia que los Celtic-Glasgow en Escocia. Nunca el fútbol español había generado tanto dinero como en la última década, fruto de los ingentes ingresos de los derechos de televisión o el merchandising, pero, paradojicamente, tampoco nunca la brecha entre el Madrid y el Barcelona y el resto había sido tan amplia. Los últimos que asaltaron su poderío purgan sus excesos con sonrojantes números rojos, como los dos grandes. El dinero ha servido para que mañana tengamos el verdadero duelo del siglo , la mejor cita que uno pueda imaginar, pero también para condenar al resto a pelear por las migajas. El Madrid-Barça se agiganta en la misma proporción que se empequeñece el resto. Una tendencia imparable hacia un partido único, aunque, eso sí, con líderes tan atractivos como Ronaldo o Messi.