Con la promoción de ascenso convertida en casi una quimera, aún le queda al Lugo algún objetivo por el que luchar. Entre ellos, alcanzar un puesto que dé derecho a disputar la próxima temporada la Copa. O lo que es lo mismo, terminar entre los seis primeros clasificados.
«No podemos bajar los brazos», alienta Mauro Poratti. «Hay que mirar hacia adelante. No sirve de nada ahora lamentarse», comenta. Tantos puntos dejados escapar y, pese a todo, la sexta plaza aún está a cuatro puntos de diferencia, a los 49 que tiene el Lemona.
Mauro no descarta nada: «Si los demás fallan y nosotros encadenamos una serie de victorias... Si no, hay que pelear por la Copa». De todas formas, sabe que el play off es un reto demasiado improbable de superar: «Somos conscientes de que meternos en la fase es muy difícil, si no imposible».