El Pontevedra se despertó del sueño

Área 11

PONTEVEDRA CIUDAD

29 mar 2010 . Actualizado a las 11:53 h.

Derrota del Pontevedra en casa de un rival directo en la lucha por el ascenso a Segunda. Los de Alfaro tuvieron dos buenas oportunidades en la primera parte con dos balones que acabaron en la madera pero en la segunda fueron muy inferiores ante un Palencia que empujó y encontró recompensa en una jugada a balón parado.?Salió a morder el conjunto gallego conocedor de la importancia del choque.

En el minuto 3, los de Pablo Alfaro pudieron tomar ventaja con una internada de Víctor Bravo desde el perfil diestro, que no acertó a rematar Moreno dentro del área. Cuatro minutos después contestó el Palencia con un disparo de Chuchi desde 15 metros que atrapó con solvencia Quintana.

El encuentro comenzó sin tregua y ambos equipos se plantaban en área rival en cuestión de segundos. De nuevo los pontevedreses tuvieron una oportunidad inmejorable de tomar ventaja en el electrónico con una falta botada desde la banda derecha que peinó Sergio Castaño y que se paseó por el área de Rebollo hasta salir por la línea de fondo.

Con el transcurso de los minutos, los visitantes se fueron haciendo con la manija del partido y llegaron a poner contra las cuerdas a los morados. Otra vez a balón parado desde la derecha, los gallegos disfrutaron de una de las ocasiones más claras de la primera mitad, pero el testarazo de Vázquez en el minuto 29, los escupió el palo derecho de la meta de los locales. Sin embargo, los palentinos no daban su brazo a torcer y se acercaban con peligro. David de Paula puso un balón milimetrado desde la izquierda a Paulino que no llegó por poco. Poco a poco los hombres de Pepe Calvo se fueron sacudiendo del dominio pontevedrés y cada vez se acercaban más a la portería de Quintana.

Precisamente los morados pudieron irse con ventaja al descanso pero un disparo de Paulino desde dentro del área impactó en el palo. Justo cuando moría el primer tiempo llegó la última ocasión antes del tiempo de asueto. Una vez más a balón parado, el Pontevedra tuvo una oportunidad inmejorable de romper las tablas con una falta ejecutada sutilmente por Iván Carril que se encontró con el poste. Con esta acción los jugadores tomaron el túnel de vestuarios sin conseguir hacer gol. No por falta de ocasiones, sino porque el balón se llegó a topar hasta en tres ocasiones con los palos de ambas porterías.

Tras el descanso, la primera ocasión clara la tuvieron los palentinos con un saque de esquina que puso Víctor y que remató De Paula sin dejar botar el cuero.

Primero con un disparo que salió fuera y posteriormente un córner en el que buscó el gol olímpico pero Quintana estuvo atento para evitarlo. Hasta el minuto 75, los gallegos no vieron puerta en la segunda mitad y el Palencia continuaba desperdiciando todas las que tenía. De nuevo Quintana neutralizó un remate de cabeza de Alejandro.?El Palencia seguía dominando el juego y el Pontevedra fue incapaz de llegar con peligro en toda la segunda parte. La decoración había cambiado, y no solo eso sino que si los gallegos llevaron mucho peligro a balón parado en la primera parte iban a tomar de su propia medicina en el minuto 84 cuando, en una jugada ensayada, De Paula templa una falta perpendicular al palo izquierdo de Quintana. Mete el balón en el otro palo y ahí Rui mete la puntera para batir por bajo al buen guardameta gallego.

El Pontevedra encajó el gol como un auténtico jarro de agua fría y dos después De Paula disparó desde fuera del área. Esta vez Quintana sí pudo encontrarse con el balón. Poco después una falta muy protestada por los locales dejó al Palencia con uno menos por expulsión de Chuchi.?Tras ella, ya en tiempo de descuento, llegó el único tiro de los de Alfaro.

Fue uno tímido de Charles que atajó sin problemas Rebollo, echándose al suelo, cerca del palo derecho.?Al final derrota del Pontevedra que al menos conservó el gol golaveraje por si acaso hay empate a final de temporada. De momento los gallegos salen de puestos de ascenso por la victoria del Alavés en Lezama ante el Athletic B.