El plantel del Ciudad de Vigo, que tiene pendientes de cobro cinco meses, podría plantarse esta tarde
VIGO
La plantilla del Ciudad de Vigo tiene que tomar hoy una determinación. Acumulan cinco de los seis meses de temporada sin cobrar y sin visos de que exista una solución, lo que unido a la consumación del descenso matemático de categoría, le coloca en un callejón de difícil salida. La semana pasada han admitido que algo tenían que hacer para cambiar el rumbo de los acontecimientos. Incluso se ha dejado caer que no se presentarán a jugar los últimos cinco partidos de Liga como medida de presión. Después de disfrutar de un par de días libres tras la derrota en Lugo, el equipo tiene previsto reunirse esta tarde antes del entrenamiento previsto para la cinco en As Travesas. En función del cónclave entrenarán o comenzarán una huelga que les llevaría a repetir la misma situación del año pasado.
«Seguimos sin ninguna solución y vamos a tomar una determinación el martes por la tarde antes del entrenamiento», comentó ayer el capitán José Antonio Rojas, que no se atreve a aventurar ninguna solución. «Estamos analizando los pros y los contras de las cosas que podemos hacer, porque ahora ya no tenemos ningún objetivo deportivo por el que luchar pero si paramos también puede haber cosas negativas para nosotros». Admite que no existe unanimidad en el seno del vestuario, pero que todos quieren ir en la misma dirección.
Hasta la fecha la totalidad de la plantilla ha venido trabajando y jugando con normalidad pero en vistas de que nadie atiende a sus derechos necesitan dar un cambio de timón. Desde que su dramática situación se hizo pública, nadie del equipo les ha dado una solución. La petición de calma es el único comentario que han recibido por parte de un club completamente descabezado y a la deriva. La única voz ajena a la plantilla que se escuchó en las últimas fechas fue la del patrocinador negando las acusaciones de la directiva y dejando en el ambiente la posibilidad de romper el acuerdo establecido en su día. Rojas no esconde que hay gente viviendo al límite y que no pueden esperar más. Además, el aval federativo de 180.000 euros ya no cubrirá todo lo que le adeudan a la plantilla.
En teoría el domingo por la mañana deberían recibir a Cáceres, pero no está claro que se juegue el partido.