Filipe aseguró que afronta el tramo final de recuperación de la rotura de peroné con luxación de tobillo que sufrió el pasado 23 de enero en su pierna derecha. Según reconoció, tras la operación en la que le fueron retirados los dos tornillos que unían su tibia y su peroné su tobillo «está perfecto». «Solo me queda por recuperar fuerza y físico, queda mucha cosa todavía, pero es el final», aseguró.
El futbolista del Dépor evitó aclarar en qué consisten los ejercicios que desarrolla actualmente, pues, explicó, «me gusta hacer casi todo en privado». «Estamos muy adelantados en lo que vamos», aseguró, aunque no aclaró cuándo podrá ejercitarse sobre el césped o volver a correr. «No me pongo plazos. Hasta ahora he ido recortando, pero siempre respetando mucho. Todos los que teníamos han ido mejor de tiempo. Si decíamos: "En seis semanas estás caminando". Pues, siempre, siempre cumplía. Nunca se retrasó nada, pero tampoco me gusta dar muchos detalles porque es una cosa mía y me gusta trabajar solo», se excusó.
Sí se esforzó por aclarar que su relación con los servicios médicos deportivistas es buena, pese a que el pasado jueves no los autorizó a hablar de su lesión. «Solo pedí a los doctores que no contasen nada, pero no prohibí a nadie decir nada. Simplemente les dije: "Por favor, esperen, no digan nada, que lo quiero contar yo de mi boca". Pero la gente interpretó muy mal diciendo que yo no me fío de los médicos, cuando yo estoy contentísimo. Fue la mejor cosa de mi vida haber confiado en estos médicos», afirmó.
El brasileño pretende «volver a jugar algún partido» esta temporada. «Saldría ganando de esta lesión», llegó a asegurar. Pero subrayó que desea volver «como estaba antes». «Hay Mundial y yo al menos quiero estar disponible. Es posible y si es posible, quiero intentarlo», apuntó.