Riki y Sergio dejan atrás sus lesiones y vuelven a la convocatoria, aunque empezarán en el banquillo
23 mar 2010 . Actualizado a las 16:45 h.Este es un buen día para que el Dépor rescate su mejor cara: la de los resultados que lo llevaron a las plazas de Champions y lo sostuvieron en la Liga Europa; la del esfuerzo, la solidaridad y la ayuda constantes sobre el campo; y la de una fortaleza mental extrema, capaz de sobreponerse al cansancio acumulado, al rosario de lesiones y a las reducciones de salarios. Pocas veces resulta tan oportuno un compromiso de Liga como el de hoy, pues un triunfo en Gijón borraría cualquier huella del horrible partido contra el Valladolid, un lamparón en el inmaculado traje que los coruñeses se afanan por tejer esta temporada.
Por primera vez en seis meses saltará al campo sin la tranquilidad de saberse en puestos europeos. De perseguido pasa a perseguidor y conoce, por tanto, que un nuevo tropiezo podría abrir una distancia respecto a los objetivos con los que ya parecía identificado. La versión oficial del vestuario es que por ahora no preocupan los resultados que puedan lograr el Athletic, el Sevilla o el Mallorca, con los que comparte un pelotón de cuatro puntos.
La primera premisa a cumplir en Gijón será volver a los orígenes. Para empezar, los planes de Lotina pasan por recuperar el esquema habitual. A la espera de recambios en el mediocentro y de Guardado, todo indica que el Dépor dejará en el baúl su táctica de la pirámide y apelará a su clásico 4-2-3-1, con Antonio Tomás y Juan Rodríguez en el doble pivote. El cántabro, ausente el sábado por sanción, volverá a ejercer de semáforo deportivista, pues marcará el ritmo y paliará los desajustes de sus compañeros.
Ausencias y cansancios
Por delante, volverán a situarse tres mediapuntas. Son seguros Juan Domínguez y Pablo Álvarez, mientras Iván Pérez y Adrián, si no juega en punta, se disputan la tercera plaza. Las ausencias en la lista de convocados de Lassad y Mista, así como el cansancio acumulado de Valerón (presente en los cuatro de los últimos cinco partidos) reabren la puerta de la titularidad al ex fabrilista, que regresaría al once titular después de no jugar ni un minuto en las tres últimas jornadas. Por delante, el propio Adrián o Bodipo se convertirá en referencia única en ataque.
Pero la jornada también ofrece desafíos para un Dépor en busca de su mejor versión como visitante. El empate de Sevilla marcó el camino a seguir y los coruñeses confían en no haberlo perdido. Si no suman los tres puntos en Gijón, cumplirán cuatro meses sin ganar a domicilio: desde que se impuso el 29 de noviembre al Racing por 0-1. Una gran rémora para un equipo que aspira a reconquistar su hueco entre los seis primeros.
El Sporting, ahora mismo clasificado en la zona templada, sin expectativa europea alguna y con una renta de nueve puntos sobre la zona de descenso, únicamente ha ganado uno de sus cinco últimos partidos en El Molinón. Allí se reivindica el pontevedrés Diego Castro, autor de dos goles en sus tres enfrentamientos contra los deportivistas.