Después de encadenar una de las mejores rachas de victorias de la competición, visita nuestro Breo la pista de un Burgos que ha llegado a parecer, por momentos, la gran alternativa a los todopoderosos de la categoría, Cai y Melilla. Pero las últimas derrotas, contra el Tarragona la semana pasada y la anterior en casa frente a los zaragozanos, les han puesto en una disyuntiva similar a la del Breo.
Este verano, Andreu Casadevall, gran conocedor de la categoría, intentaba ajustar al máximo su presupuesto para confeccionar un equipo que pudiese plantar cara a cualquiera en la LEB Oro. Poco a poco, juntó una plantilla de calidad y experimentada, de la que ya se preveía que podría dar sus mejores frutos a partir de la segunda vuelta. Y así vinieron esos diez triunfos consecutivos que los situaron junto a los más grandes de la competición.
Jugadores como Zach Morley, Jason Blair, Iván Corrales, Chris Hernández, Manu Gómez y Alberto Miguel conocen la categoría a la perfección y además cuentan con la capacidad, clase y la experiencia suficientes para poder completar una gran campaña. Quizás, su talón de Aquiles aparezca precisamente frente a equipos como el Breo. Contra conjuntos como el lucense en los la juventud, las ganas, el ímpetu... Se pueden imponer a esa experiencia y calidad ya sobradamente contrastadas.
Momento actual
Por esta razón, el partido de mañana va a ser clave. Por un lado, un Breogán que busca un triunfo fuera de casa que se me antoja ya muy necesario; por otro, un Burgos que viene de dos derrotas consecutivas, la última, frente a uno de los llamados a luchar por no descender, como es el Tarragona.
El resto de alicientes y condicionantes son por todos sabidos, puesto que no sólo está en juego una simple victoria sino los puestos de privilegio de cara al play off (otorgarán el factor campo a los que se clasifiquen entre los cinco primeros). Este tipo de encuentros entre rivales directos van a ser los que, sin duda, aclaren cuál será la posición de cada uno en este tramo final de campaña.
Para el Breo esta es una oportunidad (una más) de ganar fuera del Pazo Universitario y, sobre todo, de dar ese golpe encima de la mesa para demostrar a todo el mundo, y a ellos mismos, que conseguir una victoria a domicilio es posible y además ante un rival directo como lo es el de Burgos.
Lejos debería quedar la mala imagen de los dos últimos desplazamientos ante también rivales directos como eran Menorca y León.